El viernes, con la retirada de las ramas, se reanudaron los trabajos que convertirán en peatonal un tramo de la avenida de las Angustias, entre la ermita y la rotonda de Cetarsa, tras paralizarse varias semanas por cuestiones de la empresa adjudicataria hasta tomar decisiones sobre nuevas situaciones encontradas durante el desarrollo de las obras y a la espera de conocer los informes que se habían solicitado sobre los árboles afectados por el proyecto.
«Tenemos nuevas noticias», manifestaba con satisfacción el concejal de Obras y Urbanismo, Francisco Javier Porras, al preguntarle los informadores locales por el motivo de la paralización de las obras y el futuro de esos árboles, que ha suscitado bastante controversia vecinal.
«El lunes (28 de julio) hubo una reunión de la dirección de obra con la empresa de jardinería contratada y con la empresa adjudicataria. Estuvieron viendo 'in situ' la situación y nos comunicaron que lo han estado valorando y que hay una posibilidad de trasplantar las moreras, que un informe anterior descartaba por la profundidad de las raíces y las pocas opciones que tenían de sobrevivir».
Porras añadía que si existe alguna posibilidad van a intentarlo, puesto que el Gobierno municipal lo que quiere es «respetar el proyecto inicial y salvar, si se puede, las moreras. Por eso hemos pedido una segunda valoración del informe inicial, que lo descartaba. Ahora es posible que la situación cambie y que podamos salvar las moreras afectadas en el primer tramo».
Habrá más árboles
No obstante el concejal insistía en que aunque hubiera que talar finalmente las moreras -que no serían más de cuatro o cinco de los 40 árboles que tiene el paseo- se plantarán 15 ejemplares nuevos, porque el fin último es «crear un paseo peatonal cómodo y con sombra», y para ello son necesarios, lógicamente, los árboles.
Eso sí, sin fruto, para evitar las molestias, la suciedad y la insalubridad que generan algunos de los existentes.
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