La hostelería morala se queda sin otro de sus bares de referencia, el Ébora
La hostelería morala se ha quedado sin otro de sus bares de referencia, el Ébora, tras 37 años de actividad, como se decía en la pancarta con la que el equipo del establecimiento daba "gracias infinitas" a su clientela por haberles podido atender en estas casi cuatro décadas, en la fiesta de despedida que celebró en la noche del sábado con una nutrida presencia de familiares, amigos y clientes. El 'culpable' del cierre es Juan Francisco Redondo Cabello, Paco, que ha decidido jubilarse. Y bien merecido lo tiene. Que lo disfrute.