En la tarde del sábado se derrumbó parte de una vivienda antigua y sin ocupar en la calle Quintana, cercana a la plaza Vieja, obligando a cortar tanto ésta como un tramo de Hernán Cortés.
Los escombros cayeron sobre dos vehículos estacionados junto a la fachada, que, por fortuna, estaban vacíos. La Policía Local acordó de inmediato la zona para impedir el tránsito y evitar riesgos ante posibles nuevos derrumbes.
Este incidente casi coincidió en el tiempo con el robo perpetrado en la nave de una conocida empresa de iluminación y sonido ubicada en el polígono industrial Campo Arañuelo tras abrir un butrón. Se desconoce lo que hayan podido llevarse de su interior.
El parte de incidencias -conocidas- del fin de semana se cierra con un hecho insólito: el mordisco que recibió en una pierna uno de los vigilantes del festival Araña Rock tras llamar la atención a uno de los asistentes por su comportamiento y enzarzarse en una discusión.
La persona agredida tuvo que ser atendida, primero, por sanitarios de Cruz Roja y más tarde en Urgencias del hospital Campo Arañuelo.
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