Colado en pleno taller en el parque / HOY

El yoga tibetano, una disciplina que busca asentarse en Navalmoral

Luis Miguel Colado, instructor titulado, ha impartido un taller en el parque municipal con muy buena acogida

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

La concejalía de Sanidad y Consumo considera que ha sido un gran éxito el taller de yoga tibetano que se ha impartido en las últimas semanas en el parque municipal, y que, a la vez, ha servido para fomentar el Espacio sin Humo creado en el popular recinto.

«La gente ha quedado muy contenta, pues era para todo tipo de edades y se ha conseguido una gimnasia y una meditación saludables y a la vez interactúan entre sí. Para octubre queremos hacer dos más», avanza la delegada del área, Malu Martínez.

El taller lo ha impartido, martes y jueves en horario de mañana, Luis Miguel Colado, que en un momento dado, años atrás, decidió dar un giro radical a su vida, dejando la gestión de una conocida bodega familiar para introducirse en el mundo de la meditación, el mindfulness y finalmente el yoga tibetano, del que es instructor.

Y quizá sea quien más ha disfrutado con el taller. Primero por tener la oportunidad de promocionar la disciplina con apoyo municipal y segundo, y lo que es más importante para él como vivencia personal, porque lo ha llevado a cabo a escasos metros de donde recibía clases como escolar cinco décadas atrás, junto a la iglesia de las Angustias.

«Muchas cosas han cambiado, aunque otras en realidad no tanto después de 50 años. Ese niño que jugaba en los recreos en el parque, y que pese a algunos cambios sigue estando ahí, ahora, medio siglo después, da clases en el mismo espacio que era su lugar de juegos. Ha sido bonito y emocionante», afirma.

Habrá más talleres y paseos

En cuanto al taller en sí –que tuvo un primer esbozo meses atrás con varios paseos de meditación por los cerros- cree que ha sido bien recibido.

«A la gente le ha parecido muy buena idea, al ser una práctica al aire libre, sencilla y accesible para casi todo el mundo. Y, además, con buen tiempo. De hecho se pretende organizar una nueva edición en otoño. Espero que vaya calando, porque el yoga tibetano puede ser muy beneficioso para quien lo practica y para quien tiene a su alrededor».