Vecinos de La Chimenea critican las molestias y el perjuicio por los muchos días que se ha prolongado la pintura de la pared de Cetarsa

Vecinos de La Chimenea critican las molestias y el perjuicio por los muchos días que se ha prolongado la pintura de la pared de Cetarsa

Se prolongó del 21 de diciembre al 9 de enero, no pudiendo utilizar más de un centenar de aparcamientos y recibiendo numerosas multas y la retirada de vehículos por la grúa

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

Vecinos de la zona de La Chimenea, encabezados por Carlos Cordero, han mostrado públicamente su indignación por la situación vivida en la zona durante las fiestas de Navidad como consecuencia de las tareas de pintura de la pared lateral de Cetarsa que da al barrio. Se quejan de no haber podido utilizar más de un centenar de aparcamientos durante casi tres semanas, pero también de las numerosas multas que les han puesto o de los vehículos que retiró la grúa en días, incluso, en los que no se estaba trabajando.

Según el aviso que colocó la Policía Local esas labores se iban a prolongar desde el 21 de diciembre al 8 de enero, prohibiendo estacionar en toda la calle para permitir la pintura. Y ahí está el primer motivo de enfado: que se programe pintar precisamente esos días, cuando la mitad son festivos y no se trabaja y, además, se genera mucho movimiento de coches de quienes van y vienen a ver a sus familiares durante las navidades.

«Lo ocurrido en la calle Garganta Nogales, ocupada hasta el día 9, ha sido una vergüenza. Sin informar ni consultar a nadie el Ayuntamiento concede licencia de obras a Cetarsa y sin previo aviso al vecindario coloca señales de prohibido aparcar en una calle con más de 120 aparcamientos. Y durante demasiados días para lo que se ha hecho: tapar lo imprescindible y pintar de blanco», ha comentado Cordero en las redes sociales.

Es más, al ver que los trabajos se prolongaban un día más de lo establecido, hasta el 9, él mismo llamó a la Policía Local para informar de que la calle seguía ocupada y que se estaba pintando fuera de plazo, retirando los agentes el precinto y colocando las señales de prohibición hacia la pared para que se pudiera aparcar en los tramos ya pintados, que eran la mayor parte del muro.

De hecho esa es otra de las críticas que hacen, que no se haya pintado por tramos para permitir aparcar en las partes en las que no se trabajaba. «En lugar de pensar en los vecinos el Ayuntamiento ha preferido hacer caja perjudicándonos a muchos», se lamenta.

HOY trasladó las quejas vecinales al presidente de la compañía tabaquera, Juan Andrés Tovar Mena, quien se mostró sorprendido, ya que no le había llegado ningún comentario en ese sentido. Además añadió que habían encargado la pintura para mejorar la imagen del barrio que ofrecía esa pared. No obstante pide disculpas por las molestias ocasionadas aunque su responsabilidad sea indirecta, puesto que ellos adjudicaron los trabajos a una empresa que estableció su propio calendario.

Para otra vez que ocurra un problema similar, Juan Andrés Tovar pide a los vecinos afectados que lo pongan en conocimiento de la compañía para tratar de solucionarlo.