Las Unidades de Cuidados Críticos evitarán hasta un 70% de traslados de pacientes

Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital extremeño /HOY
Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital extremeño / HOY

La unidad de Navalmoral tendrá unos 500 metros cuadrados y dispondrá de cinco camas o boxes

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Las nuevas Unidades de Cuidados Críticos, que se pondrán en marcha en Navalmoral, Coria y Llerena, permitirán evitar hasta el 70% de traslados de pacientes a hospitales de referencia.

El Consejo de Gobierno autorizó al Servicio Extremeño de Salud la construcción de la primera de estas unidades, que estará en el hospital Campo Arañuelo. Se integrará en el Servicio de Urgencias con una inversión de algo más de 1,3 millones de euros.

El objetivo de esta nueva unidad es mejorar la atención a los pacientes que presentan un estado crítico o grave o que se encuentran en proceso de recuperación de una intervención quirúrgica para evitar su traslado a los hospitales de Cáceres o Badajoz.

Según explica el propio SES, una Unidad de Cuidados Críticos Polivalentes (UCCP) ofrece unos niveles de cuidados superiores a los de la hospitalización convencional. Se destina a pacientes estables que no necesiten un tratamiento invasivo, pero que por la naturaleza de la enfermedad son susceptibles de complicaciones que deben resolverse con una intervención rápida.

Con esta unidad se pretende mejorar el tratamiento, mediante la adecuada selección de los pacientes críticos, evitar traslados no necesarios y optimizar los recursos sanitarios del hospital, «reduciendo el coste de las estancias, aumentando la satisfacción de pacientes y familiares y reduciendo las situaciones de emergencia sanitaria», añade el SES.

En concreto, añade que el hospital Campo Arañuelo realiza en un año unos 120 traslados de pacientes críticos, principalmente a los centros sanitarios de Cáceres y Plasencia. El SES estima que la unidad reduciría esos desplazamientos entre un 60 y un 70%, lo que se traduciría en 70 o 80 menos al año. El coste estimativo medio de cada traslado es de unos 1.500 euros, lo que supone un ahorro de 100.000 a 120.000 euros por anualidad.

La unidad dará servicio a pacientes con patologías cardiovasculares (síndrome coronario agudo, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca...), respiratorias (neumonía grave sin necesidad de ventilación y pacientes con ventilación no invasiva, entre otros), del sistema nervioso (ictus cerebral agudo, para valoración y tratamiento inicial, mediante telemedicina), intoxicaciones y sobredosis, gastrointestinales (disfunción hepática aguda con signos vitales estables), renales (insuficiencia) y quirúrgicas (postoperatorio de pacientes estables).

Contará con cinco camas

La unidad de Navalmoral tendrá unos 500 metros cuadrados. Dispondrá de cinco camas o boxes, tres para pacientes críticos para monitorización más invasiva (camas de UCI) equipadas correctamente, con un espacio para la asistencia urgente, una de ellas en box de aislamiento, y dos para posoperatorio. Además de cinco camas o boxes de observación. Operativamente se unificará en un solo control de enfermería de Urgencias.

El servicio contará con camas móviles y articuladas, motorizadas, con anchura de al menos 90 centímetros, con barreras desmontables o retirables y cabecero fácilmente extraíble. Asimismo, la unidad dispondrá de sistema de monitorización, desfibrilador sincronizable, carro de paradas, sistemas de ventilación, tabla para facilitar el masaje cardíaco, sistemas de aspiración, bombas de infusión, electrocardiógrafo, dispositivos de medida de glucemia y dispositivos de compresión vascular.

En cuanto a los otros dos proyectos en marcha, el SES señala que el más avanzado es el de Llerena, para el que se está estudiando el espacio de la obra y adquiriendo los equipos y el material necesario.