Los trabajadores de Almaraz se movilizan por su futuro laboral
La sección sindical de UGT se reúne con el presidente de Enresa y lo hará también con el del Foro Nuclear
Los trabajadores de la central nuclear de Almaraz ven con incertidumbre su futuro laboral y empiezan a intensificar sus movimientos a todos los niveles. En la calle y en los despachos.
Lo demuestra el calendario de reuniones que va a mantener esta semana la sección sindical de UGT en Almarz-Trillo, junto con el secretario regional de la Federación de Industria, Leocadio Núñez, para conseguir prolongar su actividad, toda vez que la licencia de explotación en vigor termina en 2020 y las empresas propietarias tienen que solicitar su renovación antes de finales de marzo.
El primer encuentro de los tres programados se produjo en Madrid con José Luis Navarro, presidente de Enresa (Empresa Nacional de Residuos) y anterior consejero de la Junta de Extremadura, para conocer si ya tienen alguna directriz tendente al desmantelamiento de la central y los residuos que contiene.
Según explicó a HOY el portavoz de esa sección sindical, y a la vez presidente del comité de empresa, César Vizcaíno, Navarro tiene una incertidumbre similar a la suya hasta conocer el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que previsiblemente presentará el Gobierno la próxima semana en sustitución del actual, fechado en 2006.
En ese sentido Vizcaíno entiende que el plan en vigor ya no puede cumplirse puesto que no se han dado los pasos necesarios en el objetivo que fijaba: el cierre escalonado de las centrales nucleares al cumplir sus 40 años de vida útil.
«En el mismo se establece que hay que conocer los cierres de las plantas con tres años de antelación y que se empieza a actuar tres años después, lo que ahora no puede cumplirse porque no se ha hecho nada. Hay que esperar a conocer el nuevo mix energético», insiste.
Nuevas reuniones
La siguiente gestión de los sindicalistas iba a ser también en Madrid, ante las empresas propietarias de la CNA –Iberdrola, Endesa y Naturgy (antigua Unión Fenosa)- con motivo de una asamblea extraordinaria convocada para abordar el futuro de Almaraz, toda vez que las posturas no son coincidentes ni en cuanto a solicitar la renovación de la licencia ni los años por los que se debe pedir. Su intención era solicitar que reciban al comité de empresa en el próximo encuentro de los propietarios, pero no podrán hacerlo dado que la asamblea se ha suspendido tras la reunión que las empresas mantuvieron el lunes con la ministra del área.
Por último, el miércoles se reunirán con el presidente del Foro Nuclear, Ignacio Araluce, buen conocedor de la central de Almaraz al haber sido su director durante 14 años.
Diez o veinte años más
El objetivo de todos estos movimientos es presionar, desde el punto de vista laboral, para que la central funcione, al menos, diez años más de su vida útil, que termina en los 2023 y 2024 (dependiendo del reactor), por entender que técnicamente está preparada para ello y porque así lo vienen haciendo centrales con una tecnología similar en los Estados Unidos.
«Ahora mismo es impensable prescindir de Almaraz tanto por la energía que produce como por el empleo que genera», sentencia Vizcaíno.