Opinión

Sobre piedras, barrancos y cosas dignas de asombro

Sobre piedras, barrancos y cosas dignas de asombro

«Esto es una gran tomadura de pelo o una gran muestra de incompetencia por parte de nuestras instituciones»

RAÍCES DE PERALÊDA

Queremos felicitarnos y agradeceros porque por fin hemos conseguido que se abra debate entre las posturas del Gobierno y la nuestra. El Gobierno y la Junta tienen a unos expertos que ellos mismos pagan para que digan... lo que tienen que decir, pero se limitan a decirlo sin presentar pruebas de nada.

De todo lo que han dicho hasta ahora, que es bien poco, lo único que todos hemos podido comprobar es en qué ha consistido su famosa fase de consolidación del dolmen para que quede protegido antes de que regrese al agua. Pocas chapuzas semejantes se habrán visto en el mundo de la arqueología y la restauración como esos ladrillos sueltos que han arrimado a la base de ortostatos que pesan una o más toneladas. Viendo eso, que es lo único que hemos visto hasta ahora, nos podemos hacer una idea de cómo están haciendo todo.

Frente al secretismo, la desinformación y las tomaduras de pelo del Gobierno y la Junta, nuestra asociación está defendiendo argumentos a base de un informe publicado por la Asociación Geológica Extremeña y las explicaciones del prestigioso arqueólogo Miguel Ángel López. Nosotros decimos, demostramos y mostramos también un montón de fotos e imágenes para que se vea lo que decimos. Sus argumentos sin pruebas frente a nuestras pruebas con argumentos. Tal como lo vemos, en poder ellos arrasan, en argumentos arrasamos nosotros. La prensa será la que decida hacia dónde se incline la balanza, pues nuestros argumentos sólo llegan cuando ustedes los hacen llegar. Si en el futuro ellos son capaces de demostrar convincentemente que tienen razón, entonces habrán ganado y nosotros seremos los primeros en darles la razón, pero hoy por hoy eso parece muy poco probable.

Por cierto, por matizar más, no es del todo correcto que la AGEx o Miguel Ángel López sean de nuestro equipo o trabajen para nosotros o ni siquiera que nosotros les hayamos consultado. Como la propia AGEx dice en su informe, su colaboración es altruista. Ni siquiera hemos tenido que contactar con ellos para pedir su opinión, han sido ellos, los geólogos y Miguel Ángel López quienes, entendiendo del asunto y escandalizándose por la situación, han contactado con nosotros para ofrecernos desinteresadamente su apoyo y así colaborar para intentar frenar este desatino. Muchos otros expertos han contactado para expresar su apoyo y su escándalo, y también su absoluta incomprensión y asombro, pero todos ellos han preferido quedarse en el anonimato por miedo a las consecuencias.

Más allá de los ladrillos

No es sólo el tema de los ladrillos. Decir, como están diciendo, que las piedras están «en perfectas condiciones» es un disparate igual de grande. Lo contradice el informe de la AGEx, pero basta con ver las fotos de las piedras para ver cómo la mayoría se han erosionado enormemente. El menhir principal, uno de los de granito de grano fino, que resiste el agua mucho mejor, podemos ver ya que de todos sus grabados sólo quedan leves restos. Los de granito gordo están muy erosionados, agrietados y hasta escamados, si no ya partidos. Ni siquiera se necesita un informe arqueológico para saberlo, basta con verlo, y aún así no tienen inconveniente en negar la mayor con la convicción o esperanza de que todo el mundo se lo va a creer.

Siguen obviando el dato fundamental de que las piedras no se quedan en el agua sin más, sino que van a quedar, como hasta ahora, expuestas a las continuas subidas y bajadas del pantano, por lo que estarán continuamente cambiando de un medio acuoso y frío a uno aéreo y muy caliente, y son esos cambios el factor principal de destrucción. Como dicen Miguel Ángel López, y también los geólogos, si estuviera siempre bajo el agua el daño sería mucho más lento, pero en este estado de cambios el daño es rápido y, como afirmó el geólogo Francisco Fernández, este tipo de daño es exponencial, por lo que, le cito, el daño que se ha producido en los últimos 50 años podría duplicarse en tan solo 5 (pues cuanto más débiles son las piedras más les afectan estos cambios).

Resulta increíble que los expertos del Ministerio nunca aludan a este factor, que es el fundamental y se limitan a insistir es que debajo del agua las piedras estarán estupendamente bien por siempre jamás.

La supuesta capa protectora que recubre las piedras y las aísla de las inclemencias del agua tampoco tiene mucho sentido, a menos que expliquen su composición. Lo que vemos en las fotos de los dólmenes sobre el agua es que esa capa blancuzca lejos de aislarlas del agua está «capilarizando», es decir, absorbiendo el agua hacia arriba.

Eso se debe a que, como indican los geólogos de la AGEx, está formada principalmente por las sales que exuda la propia piedra en su proceso de descomposición, lo que explica su textura, su color y su proceso de capilarización. No es una barrera de protección, es un síntoma de descomposición. Tenemos los datos de la AGEx, y tenemos lo que dicen los expertos del Gobierno y Junta sin que ofrezcan ningún dato ni explicación. Juzguen ustedes mismos quién resulta más creíble.

Lo otro que decían hoy es que el Ministerio no está de acuerdo con el argumento de Raíces de Peralèda -que lo hemos sacado del informe de la AGEx- de que el dolmen está sobre un barranco que está desmoronándose. Que está sobre un barranco es indiscutible, cualquier persona jubilada de Peraleda puede recordar y recuerda que el dolmen estaba relativamente cerca de un barranco. De 41 metros de altura, pues el río estaba a 274 metros sobre el nivel del mar y el barranco se encuentra a una cota de 296, a pocos metros de la antigua orilla del río, pero a 41 metros de altura sobre éste. Estos datos están sacados de antiguas altimetrías.

Teniendo en cuenta que para que el agua haya llegado a entrar en el dolmen el pantano ha tenido que subir hasta el 30% de su capacidad, se puede ver que eso es mucha altura sobre el antiguo lecho, y en las fotos del vuelo Americano de 1956 vemos que el dolmen parece estar casi a la orilla, por tanto la diferencia de nivel tiene que ser, efectivamente, muy grande en un espacio muy pequeño.

La altura calculada para el dolmen, de 296 metros sobre el nivel del mar, se pudo confirmar plenamente el día 21 de septiembre, cuando el agua empezó a entrar por el corredor y las mediciones oficiales del pantano arrojaban una cifra de 295'9.

Sin embargo nos cuentan los mayores que desde el borde del dolmen al borde del barranco todavía había entre 5 y 10 metros. Entre ese sendero y el dolmen se ve en las fotografías una mancha de vegetación, y entre el sendero y el borde del barranco otra mancha más pequeña, así que unos cuantos metros sí había.

Pues bien, esa distancia entre el dolmen y el barranco es hoy menos de cero, lo que quiere decir que el barranco ya ha perdido entre 5 y 10 metros de suelo y ya ha llegado al dolmen, que ha perdido ya parte de su corona exterior, derrumbada dentro del barranco. No basta con decir que no es cierto que eso esté pasando, hay que demostrarlo, y ellos no demuestran nada.

Y ahora viene el experto del Gobierno y dice, sin ruborizarse, que no es cierto eso que decimos de que el dolmen esté en un barranco que se está desmoronando. Creo que he presentado pruebas sobradas de que sí, que el dolmen se asienta sobre un barranco y que éste se está desmoronando, que ya ha perdido entre 5 y 10 metros desde su posición original y que ya se ha comido claramente parte del borde del dolmen y seguirá comiéndose más y más.

Entiendo que muchos medios cuando contrastan una postura con otra intenten ser equidistantes, pero, a mi parecer, tampoco nos excedamos en celo y presentemos ambas posturas como si estuvieran al mismo nivel. Repito, nosotros defendemos una postura que estamos documentando, que ofrecemos datos, que demostramos (o al menos eso intentamos). El Ministerio y la Junta sólo dicen, pero sin demostrar nada, e incluso yendo contra el sentido común.

Por cierto, si es verdad lo que un diputado me ha comentado, el estatuto de autonomía de Extremadura da a la Junta las competencias sobre el patrimonio, esté donde esté (dentro o fuera del pantano), así que la excusa de la Junta, que eso lo tiene que decidir Madrid, sería en tal caso sólo una manera vergonzosa de quitarse el problema de encima incluso a costa de sentenciar al mismo pueblo al que representa.

La conclusión que nosotros sacamos de todo esto es que el Gobierno y la Junta ni están haciendo nada en claro ni tienen planes ni saben qué es lo que quieren hacer, si es que acaso quieren hacer algo. Nos consta que algunos trabajos de estudio sí se han hecho, en concreto el escáner del monumento en 3D, no sólo porque lo dicen ellos, sino porque el día que lo hicieron tenemos testigos que vieron hacerlo y nos lo creemos. Y con buena voluntad nos creeremos también que hayan realizado otros estudios en serio, a pesar de que tuvieron muchos días para hacer estudios y no los aprovecharon, y ahora hablan de que se necesitará mucho tiempo para estudiarlo a fondo.

Pero de la fase de consolidación ya hemos visto lo en serio que se lo han tomado, un paripé para decir que han hecho algo cuando lo poquito que han hecho es mucho peor que nada. Así que ¿qué nos hace pensar que son serios y sinceros cuando prometen ponerlo en valor y preservarlo? ¿o cuando nos dicen que el dolmen en el agua estará a salvo per secula?

Seamos realistas. No quieren hacer nada. Ya vimos en televisión a un experto del Gobierno diciendo que en los próximos años el dolmen probablemente asomará, aunque sea poco, y habrá que seguir los estudios. La enésima frase absurda, o eso nos parece; pero si ahora que han tenido todo el dolmen seco han desperdiciado la mayor parte de los días sin hacer nada, cuando asomen las puntitas ¿desplegarán todo tipo de equipos y expertos para hacer estudios de qué?.

Desde luego diligencia y voluntad se han visto poquitas, y cada día que pasa tenemos más claro que si el Ministerio y la Junta no se ven sometidos a fuertes presiones mediáticas, políticas y sociales, su intención es capear el temporal intentando hacer el menor ridículo posible -cosa que no están consiguiendo- y dejar que la noticia pase, que la gente se canse y se olvide del tema para así poder escabullirse del asunto y dedicarse a otras cosas que a ellos les interesan más. Y mientras tanto dejarán un valiosísimo patrimonio desmoronándose irremediablemente y una comarca entera viendo cómo sus sueños de un futuro mejor se precipitan por el mismo barranco. Pero total a quién le importa, esto es Extremadura, esto nunca le ha importado gran cosa a nadie y así nos va.

En resumen, tal como están las cosas esto es una gran tomadura de pelo... o una gran muestra de incompetencia por parte de nuestras instituciones. No sabemos cuál de las dos opciones es peor. Pero si no lo es, que lo demuestren, que pongan sus datos sobre la mesa para que los expertos y la gente compare y juzgue.