Cerca de 200 senderistas de todas las edades y de distintas poblaciones del entorno se reunieron el sábado en Berrocalejo para tomar parte en la XX Ruta Peñaflor, aplazada varias veces por la lluvia.
Fue una jornada plena de naturaleza, deporte y convivencia, y si bien los participantes no tuvieron la oportunidad de acercarse hasta la base de la peña por el anidamiento de aves protegidas, sí pudieron disfrutar del resto de atractivos de la ruta, como las tumbas, el menhir, el nuevo mirador, la cueva Jumá o Cancho Frío.
Después de la caminata, y como despedida, llegó una comida popular.
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