Toma de agua de los regadíos de Peraleda de la Mata / HOY

Los regantes de Peraleda vuelven a tener agua tras casi dos semanas

Los afectados dicen que lo ocurrido es «un desastre» y vaticinan que se va repetir todos los años «porque se han hecho remiendos»

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

Los regantes de Peraleda de la Mata volvieron a tener agua para sus cultivos en la madrugada del viernes, tras casi dos semanas de ausencia, después de superar distintos problemas técnicos. Eso sí, no será a jornada completa.

El sábado se dará el agua de 07:00 a 22:00 horas y cada rama estará cerrada durante tres horas. El domingo se dará de 08:00 a 18:00 h., cerrando dos horas cada rama. De lunes a viernes el horario será el habitual, de 00:00 a 8:00 horas y cada rama cerrará un día.

Así les han informado desde la comunidad de regantes, cuando algunos de los afectados empezaba a perder la paciencia por los perjuicios que vienen sufriendo año tras año al no poder regar con normalidad. Juan Cuesta, productor de maíz, lo define con una palabra, «desastre», puesto que lleva tres años con la mitad de la cosecha, dudando de la gestión de los técnicos que han visto las instalaciones.

Tomás Miguel, ganadero, añade que tiene 50 hectáreas de regadío «pero como si no tuviera, porque es un regadío de secano. Cada año vamos a peor por el dinero que hay que gastar para bombear al precio que está la luz. Vamos a tener problemas todos los años porque se han hecho remiendos», vaticina.

Desde la comunidad de regantes les han venido informando en todo momento de lo que estaba ocurriendo, de las actuaciones en marcha y de cuándo podrían tener agua. La explicación más reciente que han recibido es que el último problema, «después de muchos otros, estaba en las tres bombas sumergibles que hubo que instalar el año pasado cuando bajó el nivel del embalse por debajo de nuestra cota de captación. Había entrado agua en el motor eléctrico, todo indica que porque tenía una junta tórica con un grosor menor del que necesitaba. Estaríamos ante un defecto de fabricación de las propias bombas. Y un defecto de fabricación no se puede prever. Es un vicio oculto. Nosotros no podemos desmontar algo que es nuevo para buscar defectos. No tiene sentido y, además, si se hace, los fabricantes suelen anular la garantía».

Trabajando sin descanso

Por último, les han asegurado que toda la directiva de la comunidad de regantes y los técnicos que les asesoran llevan trabajando «sin descanso, en unas condiciones penosas por las altísimas temperaturas, desde que empezó a bajar el embalse. Han surgido problemas por todas partes y todos sufrimos perjuicios muy serios en nuestros cultivos y nuestras ganaderías».