Reciente tala en la avenida del Magisterio / MAM

El PP propone elaborar una norma específica para proteger el arbolado

Los populares pretenden revitalizar la Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad que firmó el Ayuntamiento en 1995

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

El PP propone, en una moción presentada en julio, el fomento y la protección del arbolado mediante una ordenanza específica por entender que es esencial para la ciudad, «al mitigar muchos de sus impactos negativos y proporcionar beneficios que triplican la inversión que supone su plantación y cuidado». En su opinión, una infraestructura verde bien planificada hará «más resistente y sostenible la ciudad, tanto socioeconómica como ambientalmente siguiendo las conclusiones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)».

El equipo de Jaime Vega plantea que cualquier actuación urbanística fomente y proteja el arbolado, ya que recuerda que árboles y jardines ayudan a mantener la biodiversidad, por ser el hábitat, alimento y abrigo de otras plantas y animales o hacen más saludable el aire que respiramos, al filtrar gases nocivos y contaminantes, polvo, humo y suciedad en suspensión.

Sin olvidar que enfrían el aire, contribuyen a regular el ciclo del agua e incluso vivir cerca de árboles y jardines «mejora nuestra salud psicofísica; mientras que su integración urbanística revaloriza la propiedad inmobiliaria hasta en un 20%, además de atraer negocios y turismo».

Por todo ello quieren revitalizar la Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad que firmó el Ayuntamiento en 1995, lo que le valió el reconocimiento de la Asociación Española de Arboricultura.

Y es que –señalan los populares– si bien desde 1993 hasta hoy, Navalmoral ha duplicado los 2.842 árboles censados y es pionera en la prevención contra el picudo rojo, «gracias al excelente trabajo realizado por Ángel Mariscal y el equipo de jardineros municipales; en los últimos años distintas actuaciones gubernativas, como eliminar el jardín vertical de La Gota o talar árboles, se alejan de la Declaración firmada en 1995».

Invitación al consenso

Por ello proponen la redacción de unas Ordenanzas de Protección y Fomento del Arbolado Urbano, ya vigentes en otras ciudades, e invitan al resto de grupos a «consensuar la mejor norma para crear una fuerte conciencia cívica sobre este particular».

En concreto, creen necesario crear una sólida cultura de fomento y protección del arbolado; potenciar el servicio municipal de jardinería; reponer todos los árboles que se corten por cualquier motivo y hacerlo estratégicamente; planificar la plantación de distintas especies arbóreas y crear una «conciencia de respeto por la ciudad y sus distintos y necesarios elementos; siendo el árbol urbano uno de los más significativos y poderosos aliados en una ciudad abierta».