Las firmas de HOY Navalmoral

El peor libro que habrás leído

El peor libro que habrás leído

La escritora morala recuerda a Isidro Sánchez, Chilín, recientemente fallecido

NOEMÍ GARCÍA JIMÉNEZ

Hace unos días, el pasado día 6, nos dejaba Isidro Sánchez, más conocido por todos como Chilin, un moralo de los pies a la cabeza.

La última vez que nos cruzamos iba distraído, cosa habitual en él, y no me vio. Fue un día de Semana Santa cerca del Teatro del Mercado.

Recuerdo la entrada de su tienda llena de aparatos eléctricos y la trastienda, con decenas de cables y componentes electrónicos. Yo solía ir con mi padre y era para mí como entrar en un universo paralelo.

En aquel momento, la informática y los ordenadores, esas malditas máquinas infernales sin las que ahora no podría vivir, empezaban a despegar. Escuchaba a Chilín y a mi padre hablar de cosas extrañas mientras yo, aburrida, cotilleaba lo que había por las estanterías.

Tengo otros recuerdos de él, como su peculiar risa o el cigarrillo entre los dedos, y alguno material. Él me regaló un libro me acompaña en cada destino en Castilla-La Mancha.

He de admitir que, en aquel momento, que me encontraba en plena adolescencia, al rasgar el papel de regalo y ver la portada, lo miré con cara bastante rara. Supongo que pensé que como era un clásico sería aburrido. Nada más lejos de la realidad. Eso provocó que Chilín se riera, cogiera el libro de mis manos, buscara entre las pilas de papeles de su mesa de trabajo un bolígrafo azul y en la primera página me pusiera: El peor libro que habrás leído.

Era un ejemplar ilustrado de un libro sublime, como después descubrí, un ejemplar de 'El Principito'. Ahora estoy totalmente de acuerdo con lo que me puso en la dedicatoria. No hay muchos más libros mejor que ese a mi modo de ver.

Como dije antes, ese libro viaja conmigo y por su dedicatoria, también quien lo firmó. De hecho, sabiendo de mi cariño por ese libro, hace tres años me regalaron por mi cumpleaños la edición especial que se hizo con los dibujos inéditos. Es un libro bellísimo, con una encuadernación ejemplar, el tipo de letra y los dibujos inéditos son divinos, pero sigue siendo el ejemplar que Chilín me regaló el que va en mi equipaje cada curso.

En su recuerdo.