90 localidades de toda España premian la dehesa de Toril
La Asociación de Municipios con territorio en Parques Nacionales reconoce la labor del Ayuntamiento y de sus vecinos
E. G. R.
Sábado, 27 de octubre 2018, 16:16
La implicación del municipio de Toril con su dehesa, así como su apuesta por dar a conocer la misma a través de numerosas actividades encaminadas a fomentar un turismo sostenible y respetuoso con la misma, además de la generación de empleo, han sido merecedores del reconocimiento de la Asociación de Municipios con Territorio en Parques Nacionales, Amuparna, compuesto por un total de 90 poblaciones de toda España.
Lo ha hecho a través del premio Amuparna 2018, que recogió el alcalde de Toril, Benjamín Sánchez, en el acto de clausura de las XXII Jornadas sobre Municipios y Parques Nacionales, celebradas en el Parque Nacional de Sierra Nevada.
De ahí la satisfacción del primer edil, quien en su despacho del Ayuntamiento de esta pequeña población cacereña muestra orgulloso el galardón, a la vez que lo hace extensivo a los propietarios de las diferentes fincas que componen su dehesa, con un término municipal de 15.108 hectáreas, con apenas 170 habitantes, la mayoría diseminados en las citadas fincas.
«Si la dehesa está así de bien conservada es porque nuestros antepasados lo han hecho bien. Somos conscientes de que tenemos que cuidarla porque vivimos de ella, es lo que tenemos», insiste.
En el transcurso de las jornadas celebradas en Sierra Nevada, Sánchez expuso las medidas llevadas a cabo en los últimos años -respetuosas con el entorno- para dar a conocer la dehesa, acciones que supusieron el reconocimiento de los asistentes. Además -destaca- valoraron más las iniciativas de Toril que las de otras poblaciones del país que multiplican su número de habitantes y, por ende, cuentan con más recursos a la hora de poner en marcha proyectos de cualquier tipo.
De iglesia a centro de interpretación
El alcalde, que ha anunciado su retirada tras 31 años en el Ayuntamiento, 25 de ellos al frente del Consistorio, rememora desde su despacho como comenzó todo, hace más de dos décadas, cuando iniciaron los trámites para recuperar la iglesia derruida, que se convertiría en el flamante centro de interpretación de la Reserva de la Biosfera 'Pórtico de Monfragüe'.
A partir de ahí llegaron nuevas inversiones que se materializaron en infraestructura encaminada a dar servicio al visitante y concienciarlos de la importancia de la conservación del medio y de la necesidad de coexistencia entre las actividades agropecuarias y cinegéticas que se desarrollan en este área de especial protección y la conservación en sí.
Entre las nuevas infraestructuras, además del centro de interpretación, destaca la recuperación de dos viejos inmuebles y su transformación en casas rurales y la construcción de un chozo tradicional donde también pueden alojarse los visitantes, sumando más de una veintena de plazas disponibles.
También se han habilitado varias rutas senderistas y cicloturistas, además de poner en marcha un servicio de alquiler de bicicletas, que se gestiona desde el citado centro de interpretación, dedicado a la vida y la conservación de la dehesa.
Educación ambiental
Para atraer al mayor número de visitantes, desde el centro se organizan jornadas de educación ambiental, visita de escolares, etcétera. En esta línea se encuentra, por ejemplo, jornadas sobre el esquileo o el descorche, que se organizan en colaboración con los propietarios de la dehesa, a quienes Sánchez insiste en hacer llegar su agradecimiento.
«Traemos a alumnos no solo de colegios, sino también de ciclos formativos y de la Universidad, para que vean de cerca cómo se lleva a cabo la saca del corcho, escuchando de boca de los propios profesionales que se dedican a ello cómo se hace para no dañar el árbol y la importancia que labores como esta tienen para que podamos seguir viviendo de la dehesa y que pueblos como Toril no acaben desapareciendo», explica, señalando que en proyecto tienen iniciar experiencias de agroturismo, de forma que el visitante pueda conocer las labores tradicionales de la dehesa y a la vez sus propietarios puedan obtener beneficio de tal actividad.
A ello contribuye la generación de empleo, que hasta la fecha se cifra en tres puestos: un técnico de turismo y otro de medio ambiente, además de la persona que se encarga de la limpieza y mantenimiento de los alojamiento. Sin olvidar que en parte gracias a la afluencia de visitantes se puede mantener el único bar que existe en el pueblo, que además ofrece servicio de comidas.