Centro de dependencia Santa Catalina: la ilusión de un pueblo
Romangordo inicia la construcción de lo que quiere ser un referente regional, que costará más de 2,5 millones de euros
E. G. r.
Domingo, 1 de enero 2017, 11:09
Que la población de Romangordo sea un referente regional en materia de atención a mayores y dependientes, a la vez que facilitar el acceso de sus vecinos a un puesto de trabajo, son dos de los objetivos que durante años viene persiguiendo el equipo de gobierno municipal, con su alcaldesa, Charo Cordero, a la cabeza. Este logro está más cerca, con un horizonte próximo: finales de 2018, cuando se espera que abra sus puertas el centro de dependencia Santa Catalina.
Y es que el pasado 22 de noviembre se procedió a la colocación de la primera piedra y al inicio de las obras de construcción del futuro centro, que supondrá una inversión de más de 2,5 millones de euros, asumidos con fondos municipales, y la generación de unos 30 puestos de trabajo directos que atenderán a un máximo de 66 residentes.
En este caso se trata de la materialización del empeño de la alcaldesa, quién tiempo atrás anunció su propósito de ir mucho más allá de los servicios que ya ofrece Romangordo para los mayores, donde existe un centro de día y una modélica residencia, entre otras infraestructuras.
Ya entonces incidía en la importancia de dar cobertura a las necesidades de los mayores, atendiendo, no solo, a la obligación moral que para con ellos tiene cualquier sociedad civilizada, sino al importante nicho de empleo que supone, a tenor, además, del progresivo envejecimiento de la población, tónica general en todo el país.
Así lo puso de manifiesto en el I Congreso de Residencias de Mayores que acogió la población en junio del 2014, organizado por su Ayuntamiento en colaboración con la residencia Pablo Naranjo, con el lema Una mirada desde el presente con visión de futuro
Tenemos el proyecto hecho y los tres millones de euros que costará en el banco. Sólo necesitamos el certificado de no duplicidad de las competencias del Gobierno de Extremadura, como exige la nueva ley de administración local. Estamos tardando en comenzar este proyecto de futuro, declaró ante los asistentes, más de un centenar de profesionales llegados de distintos puntos del país y de Francia.
Finalmente el arranque se ha retrasado más un año, puesto que han sido muchos los trámites que han tenido que salvar derivados, en buena medida, de la ley de administración local que entró en vigor en la anterior legislatura para evitar duplicidades y más endeudamiento por parte de los ayuntamientos. Aunque este no sea el caso de Romangordo, con las cuentas saneadas, el proyecto redactado y el dinero esperando en el banco.
Inicio de las obras
Por unas circunstancias o por otras, lo cierto es que han tenido que transcurrir cerca de siete años puesto el proyecto comenzó a gestarse en 2009- para que el inicio de las obras sea una realidad.
A la colocación de la primera piedra asistió un nutrido grupo de vecinos, representantes de la empresa Joca -adjudicataria de las obras- y del equipo de gobierno, con una alcaldesa visiblemente emocionada.
El frío y la niebla no han impedido la puesta en escena de la ilusión de un pueblo. Palabras como empeño, futuro o empleo han de marcar el devenir de este proyecto, dijo, destacando que será un centro de referencia regional. Se trata de un proyecto ilusionante para el equipo de gobierno, que lleva siete años trabajando en él, y para todo el pueblo, porque garantiza el futuro de Romangordo y demuestra, una vez más, que invertimos en políticas sociales que, a la vez, generan empleo.
En cuanto al edificio en sí, que se levantará en las inmediaciones de la residencia Pablo Naranjo, contará con cinco módulos diferenciados, más un módulo anexo en planta baja habilitado para salón de conferencias. Esos cinco módulos estarán destinados a Unidad de Tratamiento y Rehabilitación, con piscina climatizada; Unidad de residentes grandes asistidos; Unidad Sanitaria y de Actividades Ocupacionales; Unidad de jóvenes dependientes y Unidad de atención de residentes de Alzheimer.
Todos estarán entrelazados por un gran vestíbulo, núcleo y eje de comunicación principal que recorrerá la edificación. Contará con habitaciones individuales y dobles, para un total de 66 camas, dotadas todas de baños geriátricos de uso adaptado.
A estas estancias y unidades de atención se unen un área de reposo y estar, área administrativa, comedor y zona de cocina, unidades de peluquería, podología, lavandería y mortuorio, servicios generales, vestuarios del personal, etcétera.
Diseño
Se trata de un diseño original de los arquitectos moralos Julián Muñoz y José Manuel Cerezo, a quienes el Ayuntamiento encargó el proyecto para sacarlo a licitación, adjudicándose en cerca de 2,3 millones de euros.