"El ATI servirá para prolongar la vida de la central de Almaraz más allá de 40 años", según Ecologistas en Acción
El colectivo conservacionista critica la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear de emitir un informe favorable a la construcción del Almacén Temporal Individualizado
redacción
Viernes, 23 de septiembre 2016, 11:33
Ecologistas en Acción considera que la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear de informar favorablemente la construcción de un Almacén Temporal Individual (ATI) en la central nuclear de Almaraz abre la puerta a la prolongación de la vida de la planta más allá de los 40 años. El colectivo conservacionista considera inaceptable la construcción de ese ATI antes de contar con la paralización de la central.
Con ese ATI, según explica, los propietarios de la CNA podrán depositar los residuos radiactivos de alta actividad a partir de 2018, en una instalación que constará de un muro de protección y de una losa sísmica donde se depositarán hasta 20 contenedores con el combustible gastado.
Todavía falta el permiso del ministerio de Medio Ambiente que, junto con el informe favorable del CSN, es preceptivo para que Industria otorgue el permiso definitivo, aunque resulta obvio que se otorgarán, señalan.
Más adelante denuncian que la nueva instalación está pensada para la prolongación de la vida de la central más allá de los 40 años y no para su desmantelamiento.
El permiso de explotación de los dos reactores de Almaraz expira del 8 de junio de 2020 y se cumplen 40 años de su funcionamiento en 2021 y 2022, respectivamente. De acuerdo con los cálculos de esta asociación, basados en datos oficiales del propio CSN, las piscinas de las dos unidades de Almaraz les permiten funcionar hasta enero de 2022 y enero de 2023 sin necesidad de construir un ATI. Dados los plazos, los responsables de Almaraz esperan tener el ATI disponible para 2018, antes de que expire el permiso de explotación, facilitando así la consecución de la prórroga.
Debería cerrar en 2020
Sin embargo para Ecologistas en Acción, Almaraz debería cerrarse cuando expire su permiso de explotación, en junio de 2020.
Aún si se considerara el periodo de 40 años de vida útil, no tiene sentido realizar el esfuerzo y las inversiones que acompañarían a una hipotética renovación del permiso para un año más de funcionamiento en el caso de la Unidad I y dos años en el caso de Almaraz II. El proceso de autorización y construcción del ATI, imprescindible para el desmantelamiento de la central, bien podría empezar en junio de 2020. El ATI será necesario para proceder al vaciado de la piscina de combustible gastado, lo que se producirá más de dos años después del cese de explotación. Es decir, que los responsables de Almaraz tendrán tiempo de poner en marcha el ATI para entonces.