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Y ahora, ¿qué?

"Hasta que la tía Quica no lo vea, Zapatero será el culpable de todos los males y el PSOE no levantará cabeza"

josé María GÓmez de la Torre

Martes, 19 de julio 2016, 19:24

El 26 de junio se celebraron las elecciones generales y mi pregunta, y la de otros muchos, es: Y ahora ¿qué? Porque las cosas, a pesar de los resultados, a efectos prácticos no han quedado claras.

Hablando de cosas claras: ¿Se han fijado en los datos del dossier electoral del Ministerio del Interior?. Según dice ha habido un millón doscientos setenta mil votantes menos que en diciembre. Sin embargo el índice de participación es mayor. O la señora maestra de mis años infantiles me enseñó mal a calcular porcentajes, o lo he olvidado con la edad, o los señores del ministerio -"pa" que los numericos salgan "apañaos"- han hecho desaparecer a un millón novecientas mil votantes.

A lo mejor es verdad, pero ¿saben?, yo no me puedo creer que desde diciembre para acá haya habido tal cantidad de defunciones para que el censo haya disminuido tanto. Ni que hayamos descumplido y los de veintidós pasen a tener diecisiete. Pero así nos lo presentan: votan menos pero participan más y hay menos abstención. Deben ser matemáticas Marca España.

Volviendo a lo del principio y las cosas claras: a pesar de que han votado un millón y pico menos, el PP recibe seiscientos setenta mil votos más que en diciembre. Sin despeinarse. Los que se despeinaron y trataron de llegar a algún tipo de acuerdo, aparte de recibir el apelativo de payasos, perdieron apoyos.

¿Será que simpatizantes de C's pensaron que el partido "enrojecía" y buscaron puerto seguro, libre de tales veleidades? No lo sé. Lo que sé es que se le fueron trescientos noventa mil votantes.

Y los simpatizantes del PSOE ¿qué pensaron? ¿Que el partido tomaba un rumbo a la derecha? ¿Adónde se fueron los ciento treinta mil que le dieron la espalda? A saber.

El PSOE no se encuentra

De todas formas el PSOE se encuentra en una situación en que no se encuentra a sí mismo. Ha admitido con resignación todas las culpas en la figura de Zapatero. ZP que nos trajo la crisis -hace poco el director de un periódico digital negaba que nuestros males tuviesen el origen en la crisis financiera mundial de 2008- y que hizo todo mal.

Hasta que la tía Quica de mi pueblo -cuya pensión en 2004 era de cuatrocientos euros y que en 2011 era de seiscientos dieciocho- no se entere de que a ella nunca le congelaron la pensión, (el año de marras la suya subió dieciocho euros al mes y ahora que no están congeladas sube veintidós euros al año); de que la hucha de las pensiones pasó de doce mil millones a sesenta y seis mil ochocientos; de que hay una ley de dependencia; de que existe una UME que interviene en las situaciones catastróficas; de que...

Hasta que la tía Quica no lo vea, Zapatero será el culpable de todos los males y el PSOE no levantará cabeza.

Lo que parece claro es que a los españoles no les gustan los partidos dialogantes, los que tratan de llegar a acuerdos, los que ceden en sus posturas ideológicas para encontrar caminos intermedios. Al menos a los cuatrocientos veinte mil que "desertaron" de las filas de votantes a C's y PSOE.

Claro que esta reflexión puede no tener un fundamento sólido, porque a la coalición Unidos Podemos la abandonaron más de un millón trescientos mil votantes. Aunque IU y Podemos sí llegaron a un acuerdo, ninguna de estas dos fuerzas políticas destaca por su flexibilidad negociadora con otros partidos.

¿A qué se debe esta pérdida?

A lo mejor hay que remontarse en la historia y ver que en las primeras elecciones democráticas, en 1977, el PC, que había sido el partido que con más ahínco había combatido la dictadura, con dirigentes con verdadero peso específico Carrillo, Pasionaria, Marcelino Camacho, Montero, Tamames, Alberti, Solé Tura, etc. y con un programa lleno de moderación, solo consiguió veinte diputados. ¿Por qué? Además del "ruido de sables", porque se temía su radicalización.

Enseñar la patita del radicalismo no parece que sea electoralmente muy rentable.

Además, el pueblo español teme más al radicalismo de izquierdas que al de derechas. Baste recordar que Alianza Popular, el partido de Fraga en aquel momento, tuvo 16 escaños; su heredero, el refundado PP, ya ha obtenido dos veces mayoría absoluta.

Me da que en unas terceras elecciones el PP, sin hacer nada y sin ceder en nada, podría conseguir escaños suficientes para gobernar con un mínimo apoyo.

De momento, si ahora no se consigue formar gobierno, todos sabemos de quién es la culpa.

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