Junta local celebrada en La Inmaculada durante la pandemia / MAM

La junta local del PP celebrará el jueves una reunión «urgente y extraordinaria» por indicación de la dirección provincial

El único punto es la candidatura a las municipales, motivo de la marejada que viven los populares moralos en las últimas semanas

REDACCIÓN

La crisis por la que atraviesa el PP de Navalmoral en estas primeras semanas del año vivirá el jueves un nuevo capítulo con la convocatoria, a petición del secretario general provincial, de una junta general «urgente y extraordinaria» con un único punto en el orden del día: candidatura local a las elecciones municipales del próximo mes de mayo.

Así se dice en el mensaje que el propio partido ha publicado en su página de Facebook, rogando la máxima asistencia, además de recordar a los miembros de la junta que su presencia es obligada «salvo lógica disculpa».

Será en la sede local, ubicada frente a la iglesia de San Andrés, a partir de las 20.00 h., con la asistencia de dos vicesecretarios generales del PP de Extremadura, José Manuel García Ballesteros, de Organización, y Elena Manzano, de Economía y Hacienda.

Nada más se ha dicho sobre su contenido tras conocerse la convocatoria, pero es fácil suponer que se tratará de dar una salida a esa crisis en un sentido o en otro. Esto es, o ratificar lo decidido por la junta local de proponer, por unanimidad, a Jaime Vega como candidato a la alcaldía, ante la ausencia, además, de otro aspirante oficial, o, por el contrario, dar validez a la filtración periodística que desencadenó la crisis y que apuntaba que sería Enrique Hueso el número uno de la candidatura popular.

Esa filtración provocó una casada de reacciones en el seno del partido y una contundente declaración de Vega, presidente local y portavoz municipal, calificando en varias ocasiones de «cacique» al presidente provincial, Laureano León, por sus continuos «hostigamientos, irregularidades y corruptelas».

La reacción de la dirección provincial fue solicitar un candidato a la junta local y la convocatoria de una asamblea de afiliados, multitudinaria, que se celebró en el hotel Moya, y en la que quedó patente el malestar de buena parte de los asistentes por la situación creada y su disconformidad con la forma de actuar de la dirección provincial.

Tras la misma el presidente optó por el diálogo para «tratar de recuperar la unidad», según se dijo desde Cáceres. El jueves se supone que se verán los resultados.