El jefe de la Policía Local responde a las «acusaciones e imputaciones falsas» que le han hecho

El jefe de la Policía Local responde a las «acusaciones e imputaciones falsas» que le han hecho

Carlos Marcos desveló la existencia de informes proponiendo la apertura de expediente por razones «lamentables y poco profesionales» a algunos de los firmantes del escrito crítico

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

El subinspector jefe de la Policía Local, Carlos Marcos, ofreció el miércoles una rueda de prensa inédita desde que ocupa ese cargo, al dedicarse a responder a las «graves acusaciones e imputaciones falsas» que le han hecho, cuando en sus comparecencias se ha limitado a explicar equipamientos o actuaciones relacionadas con el servicio.

De hecho así lo dijo al iniciar su intervención: que siempre se ha mantenido al margen de los escritos y manifestaciones en las que se le ha hecho referencia.

«No he entrado al trapo de la continuas provocaciones que por parte de un número muy reducido de policías me lanzan. Pero llega un momento en el que ya no tienes más remedio que explicar tu posición, porque si sigo manteniendo silencio parece que callo porque otorgo y nada más lejos de la realidad», afirmó.

A partir de ahí se dirigió a los agentes que han redactado el comunicado que parte de la plantilla policial hizo público la pasada semana, «y a quienes no les importa nada la situación de la Policía, sus problemas o sus reivindicaciones. Solo tienen una fijación: el jefe de de Navalmoral».

Marcos explicó después que esas personas se han servido de una reunión en la que solo se habló de temas concretos, como «horas, cuadrantes y refuerzos -y en la que se quedó claro que no se hablaría de problemas personales- para realizar de nuevo acusaciones sin argumentos, sin datos, difamar y mentir».

Según aseguró, varios los asistentes a esa reunión, celebrada el día 9, le han manifestado que el comunicado no se ajusta para nada a lo que allí ocurrió.

«Asistieron 13 agentes, de los que 7 votaron a favor de sacar el comunicado y 5 en contra, a los que sumarían cinco más que no pudieron ir pero que dijeron estar de acuerdo con lo que se votara. Hablan en nombre de la plantilla, cuando parte de ésta fue ignorada y excluida conscientemente de esa reunión y en un número importante. Porque una parte considerable de la plantilla de la que hablan muestra su desacuerdo con ese manifiesto, porque tienen claro, como así se decidió, que la reivindicación que se tenía que hacer no era contra personas. Es por unas causas y unos motivos que nos deben unir. No dividir».

Poco profesionales

En otro momento detalló algunas de las actuaciones personales de los firmantes del escrito, como darse de baja cuando se deniegan días de permiso, pedir días a los que no se pueden negar legalmente sabiendo que no habrá gente para prestar servicio, bajas de varios meses porque se deniegan comisiones de servicio en otras poblaciones o «traicionar los principios por los que hace unos meses luchaban».

También desveló informes de la jefatura proponiendo la apertura de expediente por razones tan «lamentables y poco profesionales como deteriorar mobiliario, destruir o deteriorar documentos oficiales, desobedecer órdenes, abandonar o ausentarse del trabajo sin justificación o difamar, ofender, insultar, humillar y amenazar a compañeros. Y otras lindezas que tanto nos avergüenzan a los miembros de ese cuerpo, la casi totalidad».

En su amplia intervención, Carlos Marcos llamó la atención sobre que ningún sindicato haya firmado o se haga partícipe del comunicado en cuestión, «porque siempre han manifestado que su reivindicación va dirigida hacia la administración y nunca hacia las personas».

Asimismo indicó que a los redactores del escrito, «que son específicos e identificados», no les importan nada los problemas que tiene o pudiera tener la Policía, porque si fuera así «negociarían hasta la saciedad».

Los gobernantes que actúen

Antes de terminar se dirigió a los vecinos para decirles que esta situación también afecta a ellos, «que son los que nos pagan y nos dotan de medios y son los que nos deben exigir que cumplamos con nuestro trabajo con profesionalidad y competencia, como hace la mayoría. Además de exigir a quien se encuentre en cada momento gestionando el Ayuntamiento que tome las medidas pertinentes y actúe si no procedemos correctamente, porque al final quienes van a salir perjudicados son los vecinos».

Por último, pidió a la opinión pública que no meta a todos los agentes en el mismo saco, «porque aquí hay muy buenos profesionales, gente que le gusta su trabajo y quiere desarrollarlo. Y son la gran mayoría, a quienes vemos a diario, en la calle, dando la cara cuando hace falta y no huyendo con bajas inesperadas por rabietas o con permisos difícilmente justificables, estando más pendientes de dividir que de sumar».