El incendio en los cerros demuestra la urgencia de limpiar el pasto seco que abunda en distintas zonas

Las llamas vistas desde las viviendas más cercanas /MAM
Las llamas vistas desde las viviendas más cercanas / MAM

Una mujer de 27 años tuvo que ser atendida por Cruz Roja por una crisis de ansiedad

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

Ha sido entrar oficialmente el verano y tardar solo dos días en producirse el primer incendio de los habituales en la época estival en los cerros que rodean Navalmoral por el sur, y que obligó al Infoex a activar el nivel 1 debido a su proximidad a las viviendas.

Las llamas, que se iniciaron pasadas las diez de la noche, mantuvieron en vilo durante casi dos horas a los vecinos del entorno de la Serradilla. Incluso una de ellas, una mujer de 27 años, tuvo que ser atendida por Cruz Roja por una crisis de ansiedad.

El fuego, visible desde distintos puntos del casco urbano, quedó controlado pasadas las doce gracias a la rápida actuación de los bomberos del SEPEI y del plan Infoex, apoyados por agentes de la Policía Local, voluntarios de Protección Civil y Cruz Roja y los propios vecinos para evitar que las llamas afectaran a las viviendas y se acercaran a la autovía.

Con la luz del día se vio que la franja afectada no es tan amplia como se pensaba, pero por la noche todo adquiere otra dimensión.

Agradecimiento y pasto seco

Lo ocurrido el domingo deja dos apuntes más. Por un lado, el agradecimiento de la familia Rebate, propietaria de la vivienda más cercana a las llamas, por la colaboración recibida. De los cuerpos que trabajaron en la extinción y de las autoridades presentes, pero también de vecinos, amigos, familiares y gente que «nos conocía solo de vista que se dejaron la piel con los escobones para sofocar algunas llamas. Fueron dos horas de horror, ya que cuando llegamos a la casa era todo una bola de fuego, pero por suerte tenemos que agradecer que todo quedó en un gran susto».

Por otra, la necesidad de una actuación decidida y urgente de propietarios de terrenos y, sobre todo, del Ayuntamiento para eliminar el pasto seco que abunda en distintas zonas del casco urbano, y que supone un evidente peligro.