Borrar
Fernando Montero, veterinario EGR
«Antes tenías que tirar de ojo clínico y experiencia»

«Antes tenías que tirar de ojo clínico y experiencia»

El veterinario Fernando Montero atiende junto a su socio, Marcelino Serrano, unas 19.000 ovejas y 3.500 vacas en el Campo Arañuelo

Eloy García

Miércoles, 17 de enero 2024, 14:09

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

-¿Siempre quiso ser veterinario? 

-Sí, siempre me ha gustado el campo, la naturaleza, los animales,… Recuerdo que siendo un niño conocí a veterinarios de aquí, que me invitaban a ir con ellos al campo cuando salían a hacer algo. Tras la Selectividad, esta fue mi primera opción e hice la carrera en la Universidad Complutense de Madrid. Ya estaba allí haciendo Bachillerato, pero es que además en aquellos años no se impartía todavía en Cáceres. 

-¿Cuándo se incorporó al mercado laboral? 

-Nada más acabar, en 1989. El primer año estuve opositando, pero ya entonces tenía mis propios clientes por aquí. También conocí a Marcelino Serrano, que hoy es mi socio, y fundamos Vetermor S.L. 

-¿En qué consiste su labor? 

-Principalmente nos dedicamos a ganado de campo, vacas y ovejas, que están en diversas explotaciones del Campo Arañuelo, pero sobre todo en la zona de Peraleda de la Mata. Ahí nos encargamos de unas 15.000 ovejas de ordeño y 2.000 vacas. En el resto de la zona tendremos otras 4.000 ovejas y 1.500 vacas. Nos encargamos de llevar a cabo programas sanitarios y tratamientos, así como urgencias. Precisamente ahora vengo de atender a una vaca en El Gordo, con un prolapso uterino, provocado por un parto en el que seguramente el animal ha tenido que hacer mucha fuerza y como consecuencia se ha salido el útero. 

-No parece que tenga un horario cómodo… 

-A ver, por una parte, tengo un horario básico, porque además de la atención programada a los animales hay que hacer mucha burocracia. Pero luego están las urgencias, claro, por lo que debes estar localizable todo el día. Es bastante normal tener que salir a deshora por un parto o un prolapso de una vaca. 

-Lleva 35 años ejerciendo. ¿Cómo ha cambiado la profesión en este tiempo? 

-Mucho, la verdad. Por una parte, ahora tenemos mucha burocracia, demasiada. Por otra, actualmente hay mucha especialización. Antes tenías que hacer como un médico de pueblo, un poco de todo y muchas veces guiarte por tu ojo clínico, tenías que tirar de experiencia. 

Sin embargo, ahora disponemos de una serie de equipos de diagnóstico, como el ecógrafo, que antes eran impensables. Además, el tema de la especialización. Hay veterinarios que solo atienden mascotas, perros, gatos o caballos, que es un animal que requiere unos cuidados especiales y muy específicos. También hay veterinarios que solo se dedican a anestesiar, traumatólogos, etcétera. 

-¿Y los ganaderos? 

-El ganadero de hoy es un profesional que se ha tenido que acostumbrar a resistir, a aguantar. Su producto lo están vendiendo al mismo precio y los gastos se han multiplicado por diez. Los que van quedando es porque tienen un censo significativo de animales, ya que las pequeñas explotaciones van desapareciendo a medida que sus propietarios se van jubilando. Sin ir más lejos, el pasado año dimos de baja cinco explotaciones, solo en Peraleda. 

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios