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Reme al recibir su distinción el pasado 8 de marzo MAM
Remedios Marcos: una vida dedicada al fútbol-sala

Remedios Marcos: una vida dedicada al fútbol-sala

Es vicepresidenta de Navalmoral FS desde hace dos décadas

Eloy García

Sábado, 13 de julio 2024, 10:52

35 años de trayectoria ininterrumpida en el mundo del fútbol-sala le valieron a Remedios Marcos uno de los premios '8M', que en marzo pasado otorgó el Ayuntamiento dentro de la programación del Día de la Mujer. Con anterioridad había recibido un galardón de la Federación Extremeña de Fútbol con el mismo motivo, junto con su marido, Fermín Torrecilla, presidente del club.

Conocida popularmente como Reme, recuerda para HOY como se introdujo en un deporte eminentemente masculino, hace ya más de tres décadas, pasando de ser una aficionada más a pieza fundamental en la creación, desarrollo, continuidad y éxitos conseguidos por Navalmoral FS, uno de los clubes de esta disciplina más laureados de Extremadura y reconocidos por su seriedad dentro y fuera de la región.

«Mis hijos jugaban en la Escuela Morala de Fútbol, pero no los sacaban. Entonces ofrecieron a mi hijo mayor, Natanael, que entonces tenía 15 años, que entrenara. Lo hizo, formando un equipo con los considerados 'más malos'. Los fue enseñando y el primer año ya quedaron los primeros», rememora entre risas.

Entre esos jugadores se encontraban sus otros dos hijos, Fermín y Darío, comenzando a seguir los encuentros. Primero por acompañarlos y luego «por pasión. Hay que tenerla, porque esto te cuesta dinero», afirma.

Escuchando hablar a Reme se aprecia con meridiana claridad que esta pasión sigue intacta. Recuerda con todo detalle como hace 21 años empezaron a jugar en Castilla-La Mancha, ante la inexistencia de una liga de fútbol-sala en la región pese a que la Federación Extremeña de Fútbol de entonces recibía fondos de la nacional para que así fuera o como los allegados a los jugadores, amigos, personas cercanas, se pusieron a disposición para formar un club, que desde entonces es como una gran familia.

«Ha sido una vivencia enorme. He conocido a un montón de gente, de muchos sitios, hemos creado amigos para siempre,…», rememora al echar la vista atrás y hacer un somero balance de los últimos 35 años.

«El fútbol-sala ha sido y es nuestra vida. Lo veo como una manera de estar con mis hijos y mi marido. En verano, cuando no hay liga, prácticamente ni los veo», ríe.

Reputación y valores

Mención especial merecen, a su juicio, los valores con los que nació el club y que mantienen dos décadas después y la reputación que se han creado en estos años.

«Una reputación de seriedad, porque lo somos. Tenemos una imagen y un saber estar», asevera.

Y es que entre las máximas del Navalmoral FS, según relata su activa vicepresidenta, se encuentran que el entrenador es el que manda, que a los árbitros no se les recrimina nada y que todos los jugadores, sea cual sea su nivel, van a salir a jugar.

«Todos salen a la pista, solo exigimos resultados a partir del segundo año de cadete. Pero hasta entonces, en las categorías inferiores, todos salen a jugar, se gane o se pierda. A disfrutar, a convivir y a actuar en equipo».

Esta forma de trabajar, de llevar a niños y jóvenes, ha propiciado que el número jugadores haya ido creciendo año tras año, excepto durante el parón que originó la pandemia, llegando a los más de 180 actuales entre todas las categorías. Incluidas las féminas del equipo senior, «que este año han ganado el trofeo Diputación de Cáceres, son las mejores de la provincia» celebra.

Pero no todo han sido flores en esta larga andadura. Reme lamenta que apenas recibieron ayudas a la hora de crear y consolidar el club, recordando que la primera que recibieron fue cuando Belén Vázquez, entonces diputada provincial del PP, gestionó los primeros 3.000 euros que recibieron. Posteriormente se sumó el Ayuntamiento con 1.500 euros, cantidades que han ido creciendo durante las últimas legislaturas, hasta llegar en los presupuestos municipales de este año a 38.500.

Con estas cantidades y el apoyo de socios y aficionados cubren los gastos, en especial los desplazamientos, que son muy elevados, ya que han tenido que viajar, por ejemplo, a lugares tan alejados como Alicante para disputar los partidos. «De nosotros no cobra nadie, ni la directiva ni los jugadores», aclara.

En esa misma línea, otro de los objetivos del club ha sido nutrirse de su propia cantera, «para que el primer equipo no nos cueste nada y eso que tenemos que agradecer a quienes han venido de fuera que lo han hecho por los gastos».

Otras aficiones

Pero no todo es fútbol-sala en la vida de Reme. También tiene otras aficiones, como la lectura (se confiesa lectora empedernida), la política (la sigue muy de cerca y de forma crítica, pero sin significarse con ningún partido, a pesar de haber recibido varias ofertas), el cine o el teatro.

Para concluir, agradece el apoyo que han prestado tantas y tantas personas y entidades a lo largo de todos estos años.

«Son esas personas, nuestra afición, la que hace que nos mantengamos aquí, en un club atípico. Una familia».

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