Montaña Carrasco con sus quesos / HOY

En Peraleda de la Mata

«Con la quesería dimos un valor añadido a nuestra ganadería», dice Montaña Carrasco

Capricho Extremeño elabora los quesos con la leche de sus propias ovejas, 1.300 que campan en la dehesa

ELOY GARCÍA

De familia ganadera, Montaña Carrasco decidió dar un valor añadido a la explotación, fundando junto a varios familiares la quesería Capricho Extremeño

–¿Cómo surge la apertura de la quesería?

–Fue en el año 1999. Junto a mi marido y varios familiares decidimos dotar de un valor añadido a las explotaciones ganaderas de ambos. Tanto sus padres como los míos tenían ovejas, y vimos la oportunidad de realizar este proyecto.

–No obstante, comenta que ha crecido haciendo quesos...

–Así es. Desde pequeña hacía quesos con mi madre de la forma más tradicional, con el cincho, todo a mano, con leche cruda.

–En una época en la que muchos extremeños emigraban, usted decidió quedarse. ¿Por qué?

–El mundo rural nos gusta. Además, tanto mi marido, que es ingeniero agrónomo, como yo, vimos la posibilidad de iniciar este negocio, con el que podríamos ser autónomos, tener nuestro propio trabajo y quedarnos en el pueblo.

–¿Qué características tienen los quesos de Capricho Extremeño?

–Son quesos tradicionales, de los de toda la vida, hechos artesanalmente y totalmente naturales, de leche, cuajo y sal. Ni siquiera la corteza lleva tratamientos químicos, es totalmente comestible. Todo ello cumpliendo con las normativas sanitarias. Aquí he de decir que, aunque hay muchos controles sanitarios, somos nosotros mismos quienes nos controlamos de forma continua para que los quesos estén perfectos.

–Los fabrican con leche de sus propias ovejas...

–Todos. Con la leche de nuestras 1.300 ovejas. Hacemos solo los quesos que sabemos que vamos a vender, para abastecer a nuestros clientes. No queremos hacer más para no depender de las fluctuaciones de los precios y del mercado. Fabricamos manteniendo los precios y la calidad del producto para hacerlo más bueno y más sano, con mucha dedicación y mucha mano de obra, porque esto es una quesería artesanal. Y como es nuestra leche y las ovejas cambian de alimentación y estación, depende de la época del año también cambia el sabor.

–Explíquese, por favor...

–Cuando las ovejas están en la dehesa y comen bellotas, le da un sabor a la leche y por tanto al queso. Cuando no hay bellotas se alimentan con el heno recolectado en verano, reforzado con cereal, y es otro sabor. Por ejemplo, en primavera te puede saber más a flores. Además, al estar elaborado con leche cruda, es un queso vivo, que está constantemente evolucionando, y lo tenemos en quesería al menos durante 60 días.

–Distintos sabores en distintas épocas, y también en función de la elaboración...

–Claro. Tenemos varios tipos, pero es que también hacemos quesos de autor. Además de los clásicos los hacemos rellenos de arándanos, aceitunas, dátiles, pasas, nueces o pimentón, entre otros productos. También hacemos cremas de queso naturales, muy sanas y casi sin nada de grasa; y requesón, que es proteína pura, ideal para deportistas. Todo ello lo distribuimos por carnicerías y charcuterías de la zona, además de venderlo en la propia quesería, en la calle Gredos.

–Donde también hacen visitas guiadas...

–Visitas y catas para dar a conocer nuestro trabajo...