Zamora preside desde hace dos décadas el patronato de la Fundación Concha / HOY

«Las fundaciones deben ser totalmente transparentes», dice Carlos Zamora

Presidente del patronato de la Fundación Concha, preside también la Asociación Extremeña de Fundaciones, a la que pertenecen 45 entidades

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZO Cáceres

Poseedor de una sonrisa sincera, dotado de don de gentes, el investigador Carlos Zamora López preside la Asociación Extremeña de Fundaciones, la AFEX, en donde están las fundaciones más representativas de Extremadura.

En la Asociación se encuentran 21 fundaciones que tienen su sede en la provincia de Cáceres: la Academia Europea e Iberoamericana de Yuste; la Fundación Abdón García-Luis Alonso de Plasencia; la Fundación Caja de Extremadura; la de Cáceres Capital; la Campo Vivo con sede en Miajadas; la del Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón; la de Computación y Tecnologías Avanzadas de Extremadura (Computaex); la EBS School de Cáceres; la del Ilustre Colegio de Médicos de Cáceres; la placentina del doctor Marceliano Sayans Castaño; la del benefactor de Cáceres Fernando Valhondo Calaff; las cacereñas Igualdad Ciudadana y la INPA Framaguad; la Fundación Pecharromán de Pasarón de la Vera; la Mercedes Calles-Carlos Ballestero; la Placeat de Plasencia; la Fundación Pymecon; la Helga de Alvear; la de Tomillo Tiétar, con sede en Villanueva de la Vera; la Trujillana Xavier de Salas; y la Fundación Concha, que preside Carlos Zamora desde hace casi 20 años.

Natural de Navalmoral, licenciado en Geografía e Historia, el actual presidente de la Asociación Extremeña de Fundaciones trabajó en la banca desde los 14 años, jubilándose en Banesto. Ahora tiene unos productivos 73 años.

–¿Por qué se creó la Asociación Extremeña de Fundaciones?

–Se creó en el año 2010, al igual que en otras comunidades autónomas. Se pretende que haya una asociación de fundaciones para aunar esfuerzos de cara a una progresión, a una unión entre ellas, para hablar con la Administración. Queremos una unión de fundaciones para mejorar nuestro funcionamiento, para fortalecer la acción de cara a la sociedad, para unirnos con la Administración y ver de qué manera podemos cooperar.

–¿Están asociadas todas las fundaciones que hay?

–No, en Extremadura hay unas 200 y estamos asociadas 45. Cada vez se están asociando más. Sabemos que hay fundaciones que nominalmente existen, pero en realidad no existen como tal. También las hay que están en precario, que no tienen medios para funcionar y lo que queremos es unirlas; por ejemplo por sectores, las culturales para que entre ellas tengan proyectos de colaboración para hacer acciones conjuntas. Y quien dice eso de las culturales, también lo dice de las sanitarias o las asistenciales. Hay algunas que ayudan a personas con discapacidad que lo han pasado muy mal con la pandemia, porque han disminuido los recursos y no tienen para atender a la gente. La asociación es un interlocutor imprescindible con la Administración para abordar todos esos problemas.

–¿La sociedad desconoce muchas cosas de las fundaciones?

–Sí, por ejemplo que en Extremadura, ahora mismo, las fundaciones generan 1.700 empleos directos y llegan a 300.000 usuarios. Un objetivo de la asociación es que la gente conozca a las fundaciones. En muchos sitios tienen 'mala prensa', pensando que se hacen para desviar dinero o actuaciones que no son muy legales. Que sí ha ocurrido; pero, claro, te vas a Placeat en Plasencia o a Asmi en Zafra o a la Fundación Magdalena Moriche en Badajoz y el trabajo que está haciendo esa gente es encomiable. Están atendiendo a una gran cantidad de personas con discapacidad, tanto intelectual como físicamente, y eso lleva a contratar a enfermeros, a gente para los talleres de formación, etcétera...

–¿Cómo se puede evitar esa 'mala prensa' de las fundaciones?

–Con transparencia. La transparencia es fundamental. Tiene que haber una transparencia total. No solo saber los objetivos, los fines que tienen y quiénes componen su patronato; sino también saber con qué ingresos cuentan y qué deudas tienen. Es que estamos obligados a dar esos datos al protectorado de fundaciones. Estamos obligados todos los años a hacer una memoria, con los ingresos que se tienen, los gastos y el dinero que hay en el banco. Eso debería figurar en la página web de cada fundación. De esa manera se quitan todas las susceptibilidades.

–Llama la atención las fundaciones que tienen su origen en personas que donan sus bienes a la sociedad al morir sin descendencia, ¿es lo más normal?

–Ahora hay cada vez más de familiares de personas con discapacidad que crean una fundación para ayudarles; pero también hay algunas, la mayoría antiguas, de gente rica que no tenía descendencia y se crea una fundación con fines educativos o sanitarios.

–¿Cuál es la fundación más antigua de Extremadura?

–Creo que la más antigua es la Fundación Concha, que es de 1882. Pero no sé si puede haber alguna por ahí más antigua.

Antonio Concha

La Fundación Concha tiene su origen en Antonio María Concha y Cano, político liberal y hombre de negocios, que nació en Plasencia en 1803 y fue alcalde de Cáceres. Antonio Concha sintió siempre una especial inquietud por la educación y los modelos avanzados de formación e instituyó una fundación para crear una escuela de párvulos y una biblioteca pública en Navalmoral, mediante testamento que otorgó en el año 1882. Tres años después la Fundación creó una biblioteca con un fondo bibliográfico de más de cuatro mil volúmenes. En 1999 creó una biblioteca infantil con más de mil volúmenes.

La Fundación, que se encuentra en un bello edificio, tiene desde el año 2005 un Museo Arqueológico en su tercera planta. En la planta baja se ubica una sala de exposiciones, que también se utiliza como lugar de encuentro, para presentaciones de libros, cursos, coloquios, conferencias o talleres de aprendizaje.