Ángel Muñoz trabajando en su domicilio acompañado / HOY

Reflexiones sobre la crisis del coronavirus

«Tengo ganas de cosas tan básicas que jamás pensé que pudiera echar de menos porque siempre las he tenido cerca»

«Estoy seguro de que aprenderemos a ser más solidarios, valoraremos más el cariño de las personas y, sobre todo, apreciaremos muchísimo más la libertad»

ÁNGEL MUÑOZ, CONCEJAL DE CIUDADANOS

En casa, trabajando y procurando salir lo mínimo posible. Así vivo yo esta cuarentena que por desgracia nos ha tocado sufrir. Por un lado, aunque parezca irónico, puedo decir que soy afortunado porque la semana pasada estuve, junto con mis compañeros, haciendo jornadas laborales maratonianas de 14 horas, eso sí, telemáticas, y la semana se me pasó más o menos rápido.

Esta semana se va a llevar un poco más cuesta arriba, sobre todo por la angustia que genera pensar que aún quedan 3 semanas por delante de encierro, y por el desconocimiento de si verdaderamente terminará dentro de 3 semanas o seguiremos confinados.

Tengo muchas ganas de abrazar a mis padres, a mi hermana, a mis sobrinos, de tomarme unas cañas con mis amigos en una terraza. Tengo ganas hasta de salir a correr por el campo. Tengo ganas de cosas tan básicas que jamás pensé que pudiera echar de menos porque siempre las he tenido cerca.

Por naturaleza soy una persona positiva, y siempre busco el lado bueno o el aprendizaje de todo, y espero que en esta ocasión el COVID19 me grabe a fuego que, por muy cerca que tengas las cosas, nunca debes dejar de apreciarlas.

Creo, y estoy seguro, de que después de este encierro el mundo entero saldrá reforzado. Estoy seguro de que aprenderemos a ser mas solidarios, valoraremos mas el cariño de las personas, y sobre todo apreciaremos muchísimo más algo que antes puede que solo soslayáramos y que es la LIBERTAD.

Solo pido por favor una cosa, que, aunque no es sencilla, es vital. ¡Quedémonos en casa! Y no por nosotros, porque los jóvenes probablemente, no nos pase nada. Pero si por la viuda que no puede ir al entierro de su marido; por la madre que se despide con el corazón en un puño de su hijo cuando va a trabajar al hospital; por esa abuela que adoramos y que su vida están más peligro que nunca; por todos y cada uno de l@s sanitari@s de este país, que si antes tenían nuestro respeto y admiración, ahora los idolatramos; por los policías; guardias civiles; militares; trabajadores/as de supermercados, farmacias y demás sectores que no cierran.

Vamos a quedarnos en casa porque ellos ponen en riesgo su salud para que nosotros no pongamos en riesgo la nuestra.

Y un mensaje para todos ellos, ¡sois mis héroes!