El bosque de ciruelos creado en la rotonda de los Sauces, el Bosque del Recuerdo, tiene desde el sábado un ejemplar más plantado en una fecha próxima al accidente que no se quiere olvidar: el de la central nuclear de Fukushima el 11 de marzo de 2011. 'Recordar Fukushima, basta ya de minas de uranio y residuos radioactivos' se decía en la pancarta que desplegaron Adenex y Ecologistas Campo Arañuelo en el acto, al que siguió la proyección del documental 'La fuga radioactiva' en la sala TaKtá.
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.