Felipe Castañar, presidente de la comunidad de Las Fraguas / EGR

Las Fraguas acumulará agua en invierno para poder regar en verano

La comunidad de regantes presenta un proyecto de mejora y modernización de las infraestructuras de riego

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

La Comunidad de Regantes de la Presa de las Fraguas anuncia que aumentará la capacidad de regulación del recurso hídrico a través de diversas infraestructuras de almacenamiento de agua para riego. El nuevo sistema captará las aguas invernales en los meses de abundancia y la almacenará para el verano, cuando los cultivos más la necesitan.

En concreto se almacenarán en las presas a construir de Cardenillo y Valdeobispo, que servirán de auxilio a la presa de Las Fraguas, mientras que la balsa de Los Millares tendrá una función distributiva. «La solución, sostenible, garantizará el suministro de agua en época de estío, sin afectar los balances hídricos del río Tiétar ni de los arroyos Fresnedoso o Santa María. Y tampoco afectará los derechos de otros usuarios o comunidades», explica el colectivo.

Al regular este sistema de almacenamiento, los regantes podrán disfrutar en verano de las abundantes aguas de invierno y hacer un uso «sostenible, eficiente y muy económico». Así se dice en el proyecto de mejora y modernización elaborado por TEPRO Consultores Agrícolas para «paliar las tensiones hídricas e incertidumbres agrícolas que, año tras año, los agricultores padecen en estas fechas».

El presidente de la comunidad, Felipe Castañar, se muestra agradecido por la nueva iniciativa. 'Son muchas las personas e instituciones que apuestan por este proyecto, pero sin duda destacan la sensibilidad y predisposición mostrada por la Junta de Extremadura, la Confederación Hidrográfica del Tajo y los ayuntamientos de Talayuela, Serradilla, Navalmoral y Rosalejo; sin olvidar a FERTAJO y a las comunidades de los márgenes del pantano de Rosarito, que la apoyan desde el principio, pues saben de los graves problemas que padecemos».

Entre todos, añade Castañar, «tendremos un regadío más moderno y eficiente con el que arraigar a jóvenes agricultores, hombres y mujeres a las que debemos ofrecer una fuente de riqueza sostenible y una preciosa dedicación: trabajar su tierra y poder vivir de su trabajo».

Tramos arenosos

No obstante reconoce que «queda mucho por hacer», y mientras se cursa el expediente de concesión, la comunidad intenta aprovechar al máximo el agua que les llega en verano. Y, para ello, ya presentó un proyecto puntual, denominado Arenas, con el que favorecer el mejor comportamiento del agua de riego en tramos arenosos, solicitando las ayudas publicadas por la consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio para mejorar el regadío.