Daniela Turcas con su hija Alexandra en uno de sus paseos / HOY

Reflexiones sobre la crisis del coronavirus

«Para las familias con niños con TEA el confinamiento ha supuesto un esfuerzo extra»

«En ARATEA nos estamos preparando para reiniciar las terapias presenciales, con miedo pero con muchas ganas»

DANIELA TURCAS, PRESIDENTA DE ARATEA

Si la situación de confinamiento ha sido difícil para toda la población, me atrevería a decir que para las familias con niños con TEA (Trastornos del Espectro Autista) ha supuesto un esfuerzo extra, por varios motivos.

Se trata de niños a los que les cuesta entender lo que sucede a su alrededor, y cualquier cambio en sus rutinas provoca un aumento de la ansiedad y sufrimiento emocional, que normalmente tiene una consecuencia: pataletas, berrinches y problemas de conducta como autolesiones o agresividad.

Por todo esto creo que la cuarentena, para muchos de nuestros niños, ha provocado un retroceso. Esta situación aumenta en gran medida el nivel de estrés de las familias, ya de por sí alto.

Además, con el cierre de los centros educativos y la suspensión de las terapias presenciales, las familias han tenido que transformarse en maestros, psicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas de sus hijos, ya que los profesionales envían tareas para que los padres hagamos con los niños. Y nosotros muchas veces nos enfrentamos a la frustración de darnos cuenta que no tenemos las habilidades necesarias para hacer este trabajo como querríamos. Somos papás, no profesionales, por mucho que lo intentemos.

Pequeños paseos

Sin embargo, también hay cosas positivas: durante el confinamiento algunos de nuestros niños han podido dar paseos muy cortos gracias a la orden del Ministerio de Sanidad y no han sufrido insultos como ha pasado, por desgracia, en otras ciudades. Es de agradecer que poco a poco se empatice cada vez más con las diferentes necesidades de este colectivo, y se les tenga en cuenta.

Además, y pese al estrés que como decía nos ha supuesto el hecho de tener que convertirnos en terapeutas y profesores de nuestros hijos, la atención telemática que han recibido desde las asociaciones ha cumplido una función muy importante. Las terapeutas han sido un pilar fundamental, no solo a la hora de dar pautas y ayudarnos con las dificultades del día a día, si no también escuchándonos y apoyando a nivel emocional en esta situación tan difícil, y esto ha de ser destacado y agradecido. En el caso de ARATEA, estas personas se llaman Mayte, Marta, Vanesa, Elena, Azucena, María, Virginia y Margarita.

También quiero dar las gracias a Javier Remedios, pediatra, y a Luis Martín, psiquiatra del Area de Salud, por su predisposición en los momentos de dudas que hemos tenido con nuestros hijos y que no han dudado en ningún momento en cogernos el teléfono.

Por parte del Ayuntamiento también hay que destacar que han estado pendiente de nosotros a través de llamadas.

Ahora nos estamos preparando para reiniciar las terapias presenciales con miedo, pero con muchas ganas.