Gómez Medinabeitia con Raquel Medina y Bruno Marcos en la sede local del PSOE FdC

Opinión

Exigimos que se pongan a trabajar de manera decidida para sacar adelante el futuro industrial de Navalmoral

Esta situación, que centramos en la gigafactoría, podemos trasladarla a cualquier otro ámbito de la gestión de este equipo de Gobierno sin proyecto, saturado y bloqueado en todos los ámbitos

Jesús Gómez Medinabeitia, secretario general de la Agrupación Socialista Morala

Jueves, 16 de abril 2026, 22:27

Hace unos días conocíamos, por declaraciones del consejero en funciones de Economía, Empleo y Transformación Digital de la Junta de Extremadura -Guillermo Santamaría- la actualización ... del estado del proyecto de gigafactoría de AESC en Navalmoral de la Mata.

Publicidad

Santamaría concretaba que la empresa había presentado el proyecto actualizado y que se encontraba en la consejería de Transición Ecológica y Sostenibilidad para la adaptación de la Declaración de Impacto Ambiental, trámite previo a la licencia de obras de construcción, si bien se han iniciado ya los trabajos de adecuación de la parcela.

Al rebufo de estas declaraciones salía nuestro alcalde pronunciándose sobre un proyecto que demuestra no conocer demasiado. Puesto que no parece lógico que el alcalde de una ciudad en la que se pretende implantar un proyecto que estima 800-900 empleos directos en su primera fase -a duplicar en fases sucesivas de operación- ocupando una parcela de 108 ha (1.080.000 m2) -que se ha adquirido ya por la empresa por un importe cercano a los 30 millones de euros- y que prevé una inversión real estimada de 1.000 millones en la población que gobierna, se refiera a este proyecto con expresiones como «ya no es gigafactoría, sino factoría», «no dejan de ser nada desdeñables los 800 puestos de trabajo», «estamos cansados de grandes proyectos que no se hacen realidad»… ¿800 empleos para la primera fase del primer proyecto industrial de esta comarca en 50 años son poca cosa para nuestro alcalde? ¿Será esto hablar moralo?

Lo cierto es que el sr. Hueso, que ganó las elecciones repitiendo que no había novia para el novio que habíamos preparado, se ha encontrado -y no será porque no se lo advertimos- que la novia venía en camino. Venía de China, y el viaje es largo, pero venía. Y ya la tiene aquí. Y le ha pillado, como suele pasarle siempre: con los jarapales fuera.

Bien sabe el señor Hueso, porque se las ha trasladado ya la empresa, las necesidades a corto plazo: alojamiento para unos 500 trabajadores en 2027 para la fase de construcción (2027-2028) y la resolución de las infraestructuras necesarias para la fase de operación, lo que ya sabe, porque se lo advertimos en el traspaso de poderes de junio de 2023. ¿Y que ha hecho desde entonces?.

Publicidad

Debe ser que trabajan muy muy en silencio. O que realmente llevan ya años, tres largos años, sin hacer nada. Ni en el Ayuntamiento ni en la Junta, salvo confrontar políticamente con un proyecto que es esperanza para esta ciudad, para esta comarca, para esta región y para muchas personas que nos han votado para gestionar esto con diligencia.

¡Bueno, si! Si está haciendo algo. Algo que llevan haciendo tres años para intentar tapar su nefasta gestión económica municipal, a pesar de ser expertos en finanzas: incorporar en los ingresos del presupuesto municipal el importe de 3,5 millones de euros del ICIO de la obra de la gigafactoria para poder presupuestar más gasto municipal. La consecuencia: terminar incumpliendo la regla fiscal y la estabilidad presupuestaria un año más y situar al Ayuntamiento al borde de la intervención.

Publicidad

Lo cierto es que el proyecto de la gigafactoría, salvo para adobar el presupuesto municipal 2026, está abandonado por el equipo de Gobierno local que, ni siquiera, ha exigido al Gobierno de la Junta de Extremadura las infraestructuras necesarias para que el proyecto sea una realidad. Porque saben de las necesidades que están encima de la mesa con carácter urgente para la llegada de múltiples proyectos industriales en nuestra ciudad:

-Navalmoral tiene autorizado por la Confederación Hidrográfica del Tajo el vertido de 8.000 m3/día de aguas residuales y de esos, 1.000 m3/día como máximo para el consumo de Expacio Navalmoral. Lo cierto es que a día de hoy, consumimos más de 7.500 m3/día, superando puntualmente la cifra máxima autorizada. Con estos datos y esperando 500 trabajadores para la construcción –que son 2.000 personas- el consumo de una obra y posterior proceso de fabricación y 800-900 trabajadores -unas 3.000 personas- de manera directa: ¿a qué espera el sr. Hueso para exigir la construcción de la nueva EDAR? ¿ha levantado ya la voz para exigir a la señora Guardiola la construcción de la depuradora? O están trabajando en silencio.

Publicidad

La Declaración de Impacto Ambiental de la gigafactoría que ahora se revisa, por cierto, está supeditada a la construcción de esa depuradora. Pero ya no es solo necesaria para la planta, también lo es para la ciudad, para poder acoger la población que está a punto de llegar.

-En el abastecimiento estamos igual: la demanda de agua bruta industrial que, como saben, el Gobierno de Guillermo Fernandez Vara proyectó traer desde la cabecera del embalse de Valdecañas al término municipal de Navalmoral como proyecto de la segunda captación de agua al Campo Arañuelo ahora se ha convertido en un abastecimiento de agua desde Valdecañas al área empresarial y logística Expacio Navalmoral desde Peraleda. Un proyecto corto, insuficiente, sin resolver y que no resuelve el problema de captación que ya viene Navalmoral con las Veguillas, sin atender en buena medida las necesidades futuras de Expacio Navalmoral.

Publicidad

Necesidades sanitarias

En relación con el Área de Salud, que el anterior Gobierno socialista tenía previsto desdoblar en dos, atendiendo a las necesidades asistenciales que con los proyectos industriales se van a producir, con la construcción entre otros de un segundo centro de salud, en reunión reciente de la Corporación Municipal con el gerente del área, señor Amarilla, se nos ponía de manifiesto que a día de hoy no tiene conocimiento de trabajo alguno en sentido de prever las necesidades asistenciales que generará la implantación de estos proyectos, pese a que esta Área de Salud va a ver incrementada significativamente la presión asistencial que ya padece, pues atiende más de 60.000 pacientes en la actualidad.

Podríamos seguir con otros aspectos como la plataforma logística –de cuya gestión nada sabemos- el educativo, el cultural, el desarrollo urbano -con un plazo medio de concesión de licencias cercano al año de espera- o la planificación urbanística con intervenciones pendientes como la previsión de la integración de las obras de ADIF en la trama urbana.

En especial en la zona del paseo de la Estación, cuyo bloqueo vamos a experimentar de manera inmediata pese a que este grupo lo viene advirtiendo, la ultima vez en el pleno de diciembre, cuando se nos dijo que «no teníamos fundamento, estábamos fuera de tiempo y ya se vería cuando se terminasen las obras». Veremos cuando se abran los pasos soterrados en verano.

Esta situación, que centramos en los aspectos macro de la gigafactoría de AESC, podemos trasladarla a cualquier otro ámbito de la gestión municipal de este equipo de Gobierno sin proyecto, saturado y bloqueado en todos los ámbitos.

Publicidad

Por eso exigimos que se pongan a trabajar de manera decidida para sacar adelante el futuro industrial de Navalmoral. Que dejen de despreciar estos proyectos que, si bien no son fruto de su gestión, necesitan ahora de su acción política para poder ser una realidad. Que si les pillan con los jarapales por fuera sea por mucho trabajo, y no por las prisas de última hora con las que se hace todo. Y por nuestra parte, la mano sigue tendida para colaborar y aportar en la gestión de estos proyectos industriales.

Propuestas concretas

En este sentido, este grupo municipal avanza que en los próximos meses iremos presentado iniciativas con propuestas concretas para la resolución de todos estos asuntos y para que el Gobierno regional cumpla con todo lo necesario para posibilitar la implantación de los proyectos industriales en Navalmoral.

Publicidad

Porque, como decía mi abuela: vaya apaños para ir a por el toro. Y tantos toros, tantos toros, tantos toros... y al final nos va a pegar la peor cornada el toro más manso.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

PRIMER MES GRATIS. Accede a todo el contenido

Publicidad