Valentín Tomé en el pleno del lunes / MAM

Opinión

«No entendemos que un pleno sobre un asunto tan trascendental se rigiera bajo tan estricto protocolo horario»

A juicio del portavoz de Unidas por Navalmoral, Valentín Tomé, en la sesión del lunes se conculcaron derechos fundamentales de los concejales, como es el de participación política

UNIDAS POR NAVALMORAL

Desde Unidas por Navalmoral deseamos realizar nuestra valoración, desde la objetividad, de lo acontecido en el pleno extraordinario celebrado el lunes y finalmente suspendido.

Primeramente, señalar que cualquiera de los presentes en el salón de plenos puede certificar que pasadas las 9:05 h. la señora alcaldesa dio por iniciado el mismo, al considerar que se habían dado los minutos suficientes de cortesía para garantizar la presencia de los concejales. Que ese inicio tuvo lugar con la ausencia de tres concejales del Partido Popular, incluido su portavoz el señor Vega. También, puede certificar, así se puede observar en la misma grabación oficial del pleno, que la señora alcaldesa impide introducir a un concejal una cuestión de orden al inicio de la sesión, acción ésta que no se ajusta a derecho.

Siendo las 9:10 h., el señor Vega y las dos concejalas ausentes al inicio de la sesión, irrumpen en el salón para ocupar sus asientos, siendo advertido el portavoz del PP hasta en tres ocasiones por la presidencia de que no podía ocupar su escaño, haciendo este caso omiso al requerimiento, momento en el que la señora alcaldesa ordena suspender el pleno.

Esta última circunstancia nos resulta especialmente grave, ya que si bien la presidencia está en su derecho de expulsar a un concejal si así lo estima conveniente -siempre obviamente bajo circunstancia razonada-, una vez ejecutada la orden, con la intervención de la Policía Local (ausente una vez más en la sala) si fuese necesario, la sesión plenaria debe transcurrir con total normalidad. En caso contrario, tal y como ha ocurrido, se estarían conculcando derechos fundamentales del resto de concejales como es el de participación política. Es decir, una vez más la acción emprendida no se ajusta a derecho alguno.

También se incurre en una irregularidad cuando la convocatoria de esta sesión plenaria no vino acompañada de la preceptiva comisión informativa en la que debe estudiarse y debatirse, entre otras cuestiones, toda la documentación relativa a los asuntos que posteriormente serán tratados en pleno. Circunstancia en este caso particular más necesaria si cabe pues los dictámenes solicitados a la Oficina Técnica municipal, sobre su valoración del informe presentado por Adif que negaba la posibilidad del soterramiento, no se encontraban entre la documentación aportada para la celebración del pleno.

En cuanto a la cuestión protocolaria de los cinco minutos de cortesía que se enuncia como causa para justificar la suspensión del pleno, todos los concejales y concejalas miembros de la Corporación son conocedores de que, por múltiples circunstancias, rara vez las diferentes sesiones de los órganos municipales comienzan a su debida hora. Sirva como ilustración a este hecho que el mes de noviembre comenzó con hasta quince minutos de retraso.

Asunto trascendental

Finalmente, más allá de cuestiones relativas a Derecho, nuestro grupo municipal considera en este caso prioritarias las de tipo político. No podemos entender jamás, como así manifestó nuestro concejal a la prensa desde el propio salón ese mismo día, que un pleno en el que se va a tratar un asunto tan trascendental para el futuro de nuestra ciudad se rigiera bajo tan estricto protocolo horario cuando en anteriores ocasiones siempre se había actuado de manera laxa y cortés en lo referente a este tema. Y, sobre todo, que este hecho haya impedido, de manera irregular como acabamos de enunciar, su normal desarrollo.

Solo podemos desear que este mismo pleno se celebre a la mayor brevedad posible y puedan así debatirse cuestiones fundamentales, como es el informe de la secretaría municipal que certifica los múltiples incumplimientos sobre los acuerdos adoptados por mayoría en el último pleno extraordinario dedicado al mismo tema, y que entre otras cosas, obligaba a la señora alcaldesa a programar reuniones con altas instituciones democráticas para tratar de impedir el proyecto en superficie.

O ese informe del arquitecto municipal de hace más de un año que valora negativamente el actual proyecto de Adif por diferentes infracciones legales y del que la mayor parte de la Corporación no tenía conocimiento alguno o, ya más en el ámbito político, cuestiones relativas a la supuesta inviabilidad técnica o económica del soterramiento poniéndolas en paralelo a los recientes proyectos soterrados aprobados en Lorca, Orihuela o Sant Feliu de Llobregat.