Una empresa plantea invertir 800 millones de euros en seis plantas fotovoltaicas en Extremadura

Una empresa plantea invertir 800 millones de euros en seis plantas fotovoltaicas en Extremadura

Una de ellas, de 200 megavatios de potencia nominal, se ubicaría entre Peraleda de la Mata y Navalmoral

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Nueva muestra de la pujanza de las renovables en Extremadura. La empresa Capital Energy prevé destinar alrededor de 800 millones de euros a la construcción de seis plantas fotovoltaicas en la región, que sumarían una potencia instalada de 1.450 MW.

Green Capital Power, filial de Capital Energy, ha iniciado ante el Ministerio para la Transición Ecológica la tramitación ambiental de estos seis proyectos, como corresponde a las plantas con más de 50 MW de potencia. La mayor parte ya se encuentra en fase de consultas públicas para alegaciones.

En todos los casos el plazo de construcción es de trece meses, pero para eso será necesario obtener los permisos ambientales y de Industria, así como otras autorizaciones. También hay que concretar algunas cuestiones, como el acceso a los puntos de evacuación, condicionado en ciertos casos por la ausencia de subestaciones adecuadas.

Según recoge en su web, Capital Energy cuenta con 9.355 MW de proyectos de renovables en cartera y 2.892 MW en estudio. La mayor parte de los parques en operación corresponde al sector eólico, con más de 6.000 MW. Tiene presencia en once comunidades autónomas y en Portugal. Con estos seis proyectos desembarca en Extremadura.

La primera actuación para la que ha solicitado el permiso ambiental es la planta Santa Ana, a dos kilómetros al sureste del casco urbano de Cáceres. Como ha adelantado HOY, cuenta con una potencia pico de 122,2 MW y una potencia nominal (que mide la capacidad real de producción) de 100 MW. El presupuesto de ejecución material es de 45,8 millones de euros.

A este proyecto se suman otros cinco, registrados en las últimas semanas. El de mayor calado, con 429,7 MW de potencia instalada y 350 de potencia nominal (a la altura de las grandes plantas planificadas o en construcción en Extremadura), se ubica en los términos municipales de Badajoz y Mérida y se denomina La Vera. Está situada a pocos kilómetros de Solana de los Barros, junto a la nueva subestación San Serván, lo que facilitará la evacuación de la energía generada mediante una línea de 8 kilómetros de longitud. Tiene un presupuesto de 161,1 millones de euros.

En las dos provincias

En segundo lugar en cuanto a importancia se sitúa la planta Zurbarán, en el término de Villanueva de la Serena. De 300,1 MW de potencia instalada y 250 nominal, la inversión planteada es de 112,5 millones de euros. La energía se evacuaría mediante una línea de 9,5 kilómetros hasta conectar con la subestación Serena, en proyecto, junto a La Coronada.

La fotovoltaica Álvaro de Luna, en Alburquerque, cuenta con una potencia pico de 244,5 MW y una nominal de 200. Situada al norte de la localidad, para dar salida a la producción se plantea una línea de 7,4 kilómetros que conectaría con la futura subestación Alburquerque. El presupuesto asciende a 91,7 millones de euros.

La planta denominada Peraleda, en Peraleda de la Mata y Navalmoral de la Mata, llega a 233,4 MW de potencia pico y 200 nominal. El coste planteado es de 87,5 millones de euros. Ubicada al este de Navalmoral, conectaría para evacuar la energía con la subestación Arañuelo.

El proyecto de menor calado es el denominado Isla del Cura, en los términos de Collado de la Vera, Jaraíz de la Vera y Casatejada. La potencia pico es de 118,5 MW. Aún no se ha expuesto al público la documentación correspondiente, pero se puede estimar una potencia nominal de 100 MW y una inversión que rondaría los 45 millones de euros. La empresa no ha aclarado este extremo.

Las seis plantas suman una potencia pico de 1.448,4 MW y una potencia nominal que, con la reserva del último proyecto reseñado, se sitúa en 1.200 MW. La inversión planteada pasa de 540 millones de euros, pero en todos los casos se trata del presupuesto de ejecución material, a lo que habría que sumar el beneficio industrial y los gastos generales, que suelen rondar el 19%. A esa cantidad se añade el 21% de IVA, con lo que en total la cifra se acerca a 780 millones de euros. Eso sin contar otros costes, como los de adquisición de los terrenos.