A su llegada a la plaza del Ayuntamiento de Astorga / HOY

Los Desahuciados recorren 480 kilómetros por la Vía de la Plata

El colectivo cicloturista local une Mérida y Astorga, cómo se detalla en un libro editado por la Diputación de Badajoz

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

La 5ª Ruta Desahuciada, que realizó del 1 al 7 pasados el club cicloturista local del mismo nombre, Los Desahuciados, no ha venido sola, ya que en esta edición está acompañada de una esplendida publicación, de casi 80 páginas, editada por la Diputación de Badajoz. También han colaborado, de distinta manera, los ayuntamientos de Mérida y Astorga, inicio y final del trayecto.

Sin abandonar su conocida vertiente humorística –que queda clara en la presentación de la 'Route of pathetic cyclists by Roman Spain'- el libro es, a la vez, una aproximación histórica a la Vía de la Plata y una guía turística y monumental sobre cada uno de los pueblos y ciudades de paso, además de incluir las habituales y desenfadadas colaboraciones de socios, abundantes fotografías o un homenaje a Tofi.

La parte seria la ponen los alcaldes anfitriones de la salida y la llegada, Antonio Rodríguez Osuna, de Mérida, y Juan José Alonso, de Astorga, así como Jaime Ruiz Peña, caracterizado como Publio Carisio, fundador de la ciudad emeritense por mandato de Augusto.

La primera etapa, la más larga de las cinco programadas, de 111 kilómetros, llevó a la veintena de participantes de Mérida a Cañaveral, pasando por Casas de Don Antonio, Aldea del Cano, Valdesalor y Cáceres. La segunda partió de Cañaveral para dirigirse a Plasencia, Aldeanueva del Camino y Baños de Montemayor y adentrarse en Salamanca en dirección a Béjar. Tenía 95,5 kilómetros y el desnivel más acusado de todas, 1.270 metros.

Al día siguiente abandonaron Béjar con destino a Calzada de Valdunciel, pasando por Guijuelo y Salamanca, para continuar en la cuarta etapa hasta Tábara, con paso por Zamora, y en la quinta hasta Astorga, final de ruta, cruzando La Bañeza.

En total casi 480 kilómetros que los Desahuciados -de entre 34 y 80 años- salvaron sin sobresaltos y empapándose de historia.