La alcaldesa de El Gordo en CONEIA / HOY

Opinión

¿Por qué no nos dejan convivir entre los animales y la vegetación de nuestra tierra, entre la fauna y la flora?

Intervención de la alcaldesa de El Gordo, Silvia Sarro, en el XI Congreso Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental celebrado en Cáceres

SILVIA SARRO, ALCALDESA DE EL GORDO

Lo primero es deciros una pregunta que me hago cada día ¿Por qué no nos dejan convivir entre los animales y la vegetación de nuestra tierra, entre la fauna y la flora?

Buenos días a tod@s los presentes y muchas gracias a Coneia por ofrecerme esta oportunidad de trasladar mi opinión del desastre que se quiere cometer. Además de ser alcaldesa soy vecina, nacida y criada en El Gordo.

Mis abuelos eran ganaderos en este pueblo, por lo que he tenido la suerte de caminar junto a ellos por todas las tierras del municipio, y como no, por EL CERRO BURRO como lo conocemos nosotros. Imaginad lo bien que conozco este lugar que podría ir con los ojos cerrados sin perderme.

Mi retina y mi mente no pueden olvidar lo que era esa zona antes de ser este maravilloso complejo. Antes solo había eucalipto, maleza y basura. La verdad era un auténtico vertedero.

Y ahora que hemos conseguido convertir ese vertedero en un espacio con un valor incalculable en todos los sentidos, tanto en fauna y flora… Ahora, quieren llevarlo a la ruina, tanto económica como medioambientalmente.

En los años 60 el municipio contaba con 1930 vecinos, pero a causa de la creación del pantano nos arrebataron todas las tierras de cultivo de donde vivían muchos de ellos. Y tuvieron que dejar todo y emigrar. Pasamos de ser 1930 vecinos a 320, en los años 90 con una reducción de más de un 80% de la población. Fijaos cuánta gente tuvo que dejar su pueblo.

El Gordo se iba muriendo, poco a poco. Pero afortunadamente, empezamos a ver la luz con la creación de Isla de Valdecañas. ¿Sabéis lo que empezó a suceder? Los vecinos empezaron a volver al pueblo, y el censo ha subido hasta llegar a 408 personas.

Esto es un reto para nuestra España vaciada. Si no establecemos modelos de planificación y criterios que sirvan de medida y de forma efectiva entre la protección y la conservación de la naturaleza con el desarrollo sostenible de todos, no vamos a avanzar. Y la España vaciada, cada vez estará más vacía. Imaginad la situación si no hacemos algo para cambiar estos criterios: Pueblos vacíos, sin gente…

Por eso creo que debemos cambiar las leyes. ¿Para qué? Para que el ser humano pueda vivir porque si no, al final todas estas leyes nos llevarán a la extinción y a pueblos despoblados, vacíos.

También quiero transmitir el sentir de los vecinos del pueblo, que están indignados ante la injusticia del falso valor medioambiental que dicen que este paraje turístico tenía en su anterior etapa, ya que siempre ha sido un basurero y un campo prácticamente sin valor alguno, como he comentado anteriormente.

Una herida de muerte

Nos sentimos muy tristes y muy preocupados desde que nos comunicaron la noticia. Mi cabeza y mi corazón no entienden como puede estar sucediendo tal aberración. Esta es una herida de muerte que está sufriendo mi pueblo y mi región.

¿Sabéis cuál es una de mis mayores preocupaciones? ¿Qué va a pasar con todos estos trabajadores, familias, empresas, bares, tiendas… y la economía del municipio y de la región?

¿Vamos a volver otra vez a lo que era antes?

¿A esa escombrera, a ese sin fin de incendios como cada verano?

No tiene sentido nada de lo que está sucediendo. Ningún sentido.

La fauna y la flora de mi tierra son imprescindibles, esenciales, me importan y quiero que se proteja. Siempre han estado presentes en mi vida. Pero las personas, mis vecinos también son esenciales y muy importantes. Ellos también se merecen una vida digna y vivir en un pueblo vivo. No quiero la destrucción de MARINA ISLA DE VALDECAÑAS. Yo y mis vecinos no queremos que se destruya.

Hay datos que demuestran que se ha creado empleo, directa e indirectamente, en El Gordo, Berrocalejo y muchos pueblos vecinos de la comarca. También hay datos que demuestran que es un paraje modélico en España y se ha demostrado el enriquecimiento en todos estos años de estas tierras en todos los sentidos, gracias a convertir aquel viejo vertedero en un paraje maravilloso que respeta la naturaleza y favorece la riqueza.

Marina Isla de Valdecañas ha dado vida a un pueblo que estaba muerto. No quiero que se destruya, pues también se estaría destruyendo nuestro pueblo.

Nuestro pueblo y nuestra Extremadura morirán con esta sentencia.