El PP considera un éxito la manifestación de Almaraz y critica la «hipocresía» del PSOE

Representantes del PP ante el Ayuntamiento de Almaraz /MAM
Representantes del PP ante el Ayuntamiento de Almaraz / MAM

A Jaime Vega le parece un «paripé» que Rosario Cordero y Raquel Medina se pusieran detrás de la pancarta cuando es su partido el que quiere cerrar la central nuclear

Miguel Ángel Marcos
MIGUEL ÁNGEL MARCOS

Al presidente local del PP, Jaime Vega, le parece un «paripé» que la presidenta de la Diputación de Cáceres, Rosario Cordero, y la alcaldesa de Navalmoral, Raquel Medina, se pusieran detrás de la pancarta que pide la prórroga de la central nuclear en la manifestación que se celebró en Almaraz, cuando es su partido el que quiere cerrar la instalación. En su opinión eso es «oportunismo político», que espera que pase factura.

Así lo ha dicho en una rueda de prensa convocada para hacer un balance de la reivindicación vivida en Almaraz, acompañado por Paloma López, presidenta comarcal del PP.

Para López, la manifestación fue «un éxito», por lo que felicitó a la Plataforma Ciudadana Vida por su convocatoria y su desarrollo, además de recordar la amplia presencia de representantes populares, dando continuidad al trabajo que vienen realizando desde hace meses para que la central no se cierre.

En ese sentido echó de menos a cargos importantes del PSOE, además de considerar una «hipocresía» que los que acudieron pidieran una prórroga de diez años mientras «aplauden» a Fernández Vara y a Pedro Sánchez, «que son los que quieren cerrar la CNA y han tumbado todas las propuestas del PP para que siga abierta y que se destinen a la comarca fondos para desarrollar planes alternativos».

La comarca, en pie

En parecidos términos se expresó Jaime Vega, «orgulloso de que la comarca esté en pie, como ya ocurrió en Navalmoral, para frenar la locura del PSOE de cerrar Almaraz».

De hecho la mayor parte de su intervención se dedicó a criticar la actuación del PSOE nacional y regional en este tema, que de consumarse supondrá la «destrucción del Campo Arañuelo y la despoblación de la comarca».

Por último, criticó que las alternativas que se plantean sea llenar el campo de placas solares, una «expropiación de Extremadura de forma callada».