Más que árbitro, héroe

Más que árbitro, héroe

El árbitro Enrique Álvarez salvó la vida a un espectador en un partido de baloncesto al practicarle los primeros auxilios cuando ya estaba asfixiado

CÉSAR A. GONZÁLEZ

Sábado 9 de marzo, Malpartida de Plasencia, partido de baloncesto entre Chinato B y Los Claveles, de Navalmoral, dentro del Trofeo Diputación de baloncesto.

Al llegar al descanso, la gente sale del pabellón corriendo porque hay un hombre en la calle, a la puerta del mismo, en el suelo, desmayado… También lo hicieron los árbitros, y uno de ellos, Enrique Álvarez, le aplicó unos primeros auxilios que fueron decisivos para que continúe con vida.

«Fue un caso excepcional. Cuando llegué vi al hombre ya morado, con la lengua retraída hacia atrás, no respiraba, explica el colegiado a HOY. Fui con decisión hacia él, porque vi que estaba ya asfixiado, y lo que hice fue meterle los dedos en la boca y sentí que tenía todas las vías completamente cerradas, por lo que le apliqué los primeros auxilios. Le saqué la lengua, me aseguré que recuperara la respiración y esperé a que recuperara la consciencia. Esto último tardó bastante tiempo por el golpe que tenía en la sien, pero el respirar fue al poco. Cuando sentí que me mordía el dedo ya vi que se salvaría, pero cuando lo cogí le noté muerto»

El incidente ocurrió en el descanso y lógicamente el partido no continuó, puesto que la ambulancia tardó más de una hora en llegar y ni los árbitros ni los contendientes estaban en situación de seguir ya que, además, la persona afectada es el padre de un jugador. Por ello los dos equipos quedaron de acuerdo en terminar el encuentro

Para terminar, Enrique Álvarez reconoce que ya en casa, más tranquilo, analizó la situación y se dio cuenta de lo que había hecho, «porque ese hombre podría haber muerto si nadie le atendía, pues había mucha gente mirando pero sin hacer nada».

Atrevimiento

Otro de los integrantes del equipo arbitral, Aurelio González, oficial de mesa, incide en el atrevimiento de su compañero al sacarle la lengua hacia afuera, «porque el hombre ya estaba morado. En ese momento no había ambulancia en el pueblo y hubo que esperar a que viniera desde Plasencia y tardó bastante en hacerlo, por lo que su intervención fue providencial para que siguiera con vida».

González añade que Enrique Álvarez es uno de los árbitros más antiguos de la Federación, «por lo que, además de experiencia arbitral, tiene experiencia en más casos de este tipo. Es una persona muy preparada en esta materia, que aprendió en su carrera profesional como militar».

Y es que ya se sabe que muchos héroes van sin capa. Pero en esta ocasión no es anónimo, sino con nombre y apellidos, Enrique Álvarez, afincado desde hace años en Saucedilla.