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Gómez Medinabeitia, la derecha, en la sede local del PSOE con Josema Encinas MAM
Algo tendrá el agua cuando la bendicen...

Opinión

Algo tendrá el agua cuando la bendicen...

Casi un año después del cambio de Gobierno regional y local, nada sabemos de las gestiones realizadas para la construcción de la EDAR o la traída de aguas de Valdecañas, ni de su financiación

Jesús Florencio Gómez Medinabeitia, concejal del Grupo Municipal Socialista

Lunes, 25 de marzo 2024, 10:44

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Cuenta mi abuela Florencia que, en el entierro de la sardina hace años, un cura de pega iba con el acetre y el hisopo aspergiendo a las lloronas al grito profético de ¡mañana lo veréis, mañana lo veréis!. El acetre contenía agua mezclada con aceite, de modo que lo que las lloronas verían al día siguiente, no era otra cosa que los lamparones del aceite en sus ropas. Advertidas estaban, pero era tarde.

Advertidos estamos en Navalmoral de la Mata de la urgente necesidad que tenemos en nuestro municipio de resolver el tema central del agua –tema central del siglo XXI a nivel global, junto con la igualdad de la mujer- en relación al inminente desarrollo industrial en el polígono Expacio Navalmoral.

El tan traído y llevado tema del agua es sencillo de explicar con los datos que aparecen en la Declaración de Impacto Ambiental de la gigafactoría -similar a esa otra DIA que tanto mencionan algunos en otros asuntos también muy relevantes para Navalmoral- y que son públicos.

La estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Navalmoral de la Mata cuenta, a día de hoy, con una capacidad de vertido total de aguas sucias -por diseño y autorización- de 8.000 m3/día. De esos 8.000 m3/día, la ciudad de Navalmoral consume a diario alrededor de 7.000 m3/día, restando para el polígono Expacio Navalmoral un vertido máximo posible de 1.000 m3/día que, por otra parte, es la cifra autorizada por la Junta de Gobierno Local desde abril de 2013, como máxima para el vertido del polígono.

Hasta aquí, todo bien. Si no fuese porque el vertido previsto por Envision para su actividad es de 11.444,383 m3/día, es decir, un vertido que supera en 3.500 m3/día lo autorizado a día de hoy para el saneamiento de todo el término municipal de Navalmoral. La llegada de la gigafactoría implica, necesaria y urgentemente, la construcción de la estación depuradora de aguas residuales propia de Expacio Navalmoral que estaba prevista en el proyecto original del polígono, y la ampliación de la depuradora actual existente puesto que, junto al inicio de actividad del proceso industrial de Ondupack Navalmoral, Envision y otros, se prevé la creación de unos tres mil empleos directos -unas doce mil personas se estima que llegarán- que supondrán en la práctica duplicar la población actual de Navalmoral.

Algo similar ocurre con el abastecimiento de agua para el polígono Expacio: el agua potable se suministrará, en una primera etapa, de la red municipal actual, siempre y cuando el abastecimiento sea asumido por la actual empresa concesionaria, cosa que está aún por ver.

Sin embargo, el consumo relevante no es el de agua potable. La fabricación de baterías necesita un abastecimiento de agua bruta -agua de proceso- que se estima en 15.356.021 m3/año, un consumo anual similar al de las capitales de provincia extremeñas. El gran volumen de agua que necesita este proceso industrial se debe, en buena medida, a la obligatoria dilución de algunos elementos químicos contenidos en el agua resultante que se va a verter, para disminuir su concentración y cumplir así los parámetros establecidos en el reglamento municipal de vertido, a fin de limitar y minimizar los daños en el medio natural de nuestros cauces.

Este abastecimiento de agua bruta, de agua de proceso sin tratar, se resolverá con una infraestructura de ámbito regional, la tan mencionada traída de aguas de la cabecera de Valdecañas, cuyo proyecto dejó el Gobierno de Fernández Vara adjudicado y en redacción sin que, hasta la fecha y pasado ya casi un año, se conozca desarrollo alguno del mismo por parte del nuevo Gobierno regional de María Guardiola.

Con estas mimbres...

Con estas mimbres, el cesto es el siguiente: casi un año después del cambio de Gobierno regional y local, nada sabemos de las gestiones realizadas para la construcción de la EDAR o la traída de aguas de Valdecañas, ni de su financiación. En los Presupuesto Regionales 2024, el Gobierno de María Guardiola no ha incluido partida alguna específica para estas infraestructuras prioritarias para el futuro de Navalmoral. Las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Socialista en relación a los Presupuestos, que incluían partidas específicas destinadas a la traída de aguas de Valdecañas y la EDAR de Expacio Navalmoral, han sido tumbadas por el voto negativo del Gobierno de alianza del PP y Vox. Y, con estos bueyes tenemos que arar.

No me gustaría acabar siendo el cura del entierro de la sardina, que se harta de decir mañana lo veréis, mañana lo veréis, para que terminemos sin el agua y viendo con el tiempo los lamparones en la ropa, como casi siempre nos ha pasado.

Es necesario anticiparse y resolver juntos y juntas, sin colores, lo que es capital para que el desarrollo industrial del norte de Extremadura sea posible y se haga realidad. Resolver con urgencia lo que está en nuestra mano para que los inversores privados puedan hacer su parte en condiciones de seguridad jurídica. La clave ahora mismo para nuestro futuro pasa por resolver rápido y bien el tema del agua. Y es que, como dice también Florencia: algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Lo dicho y sin ser agorero: lo del agua, ¡mañana lo veréis! ¡mañana lo vereís!.

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