Adif dice que el soterramiento del tren de alta velocidad «no es factible en el momento actual»

Recreación de cómo quedarán los pasos peatonales inferiores que plantea Adif. /HOY
Recreación de cómo quedarán los pasos peatonales inferiores que plantea Adif. / HOY

Asegura que ha aumentado un 30% el coste del tramo de Navalmoral para que resulte permeable con más pasos de peatones y vehículos

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Todos los tramos de la línea de alta velocidad a su paso por Extremadura están terminados, en obras o en fase de licitación. Solo hay tres excepciones. Una es la prolongación desde Novelda del Guadiana a la frontera con Portugal, pendiente de definición de la nueva estación de Badajoz. Otra corresponde al tramo urbano de Cáceres, que ni siquiera tiene estudio informativo.

Pero ninguna afecta a la entrada en servicio de un tren de altas prestaciones en 2020, ya que el proyecto contempla la construcción de ramales para acceder por la vía convencional a las estaciones actuales. De ahí que para el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias solo hay un tramo pendiente, el denominado Arroyo de Santa María-Navalmoral de la Mata.

De 6,75 kilómetros de longitud, tiene el condicionante de que atraviesa el casco urbano de Navalmoral, ya que sigue el trazado de la línea convencional y mantiene la estación en su emplazamiento actual. Esto complica el proyecto, lo que explica su retraso.

Este tramo es uno de los siete en que se divide el trazado entre Talayuela y Plasencia. El tren rápido circulará entre Plasencia y Badajoz, por lo que esta actuación no es necesaria para cumplir con los planes de 2020. Pero la obra en Navalmoral es necesaria para completar la segunda fase y dar por concluida la plataforma en territorio extremeño.

En la actualidad Adif trabaja en la actualización del proyecto redactado en 2011, ya que debe adaptarse a la legislación vigente. Una de las cuestiones incluidas en el concurso de redacción que se adjudicó hace un año es que hay que tener en cuenta los condicionantes urbanísticos de Navalmoral, así como mantener la permeabilidad transversal, de modo que no suponga una barrera para el entramado urbano.

Con ese fin, Adif señala que ha aumentado un 30% el presupuesto del proyecto, que ha pasado de los 73 millones previstos en 2011 a los 94 millones en los que se estima el valor de licitación de las obras que ahora se plantean.

Adif ha mantenido contactos con el Ayuntamiento de Navalmoral para coordinar todas las soluciones encaminadas a asegurar la correcta integración del ferrocarril en el municipio. El proyecto incluye la supresión de seis pasos a nivel. Dos son de carácter urbano y se repondrán mediante la ejecución de dos pasos inferiores para vehículos. También se plantean dos pasos inferiores peatonales de grandes dimensiones (diez metros de ancho) y un nuevo paso inferior en el entorno de la estación.

Asimismo, con objeto de mejorar la permeabilidad actual se prevé ejecutar cuatro nuevos pasos superiores y remodelar los dos pasos superiores de la antigua N-V para adecuarlos a los gálibos que requiere la nueva infraestructura ferroviaria.

También incluye la remodelación de la urbanización y los accesos de la estación mediante la creación de una nueva plaza, que funcionará como espacio de conexión con la terminal de autobuses. El aparcamiento con capacidad para unos cien coches se traslada a una zona que se considera más apropiada.

No al soterramiento

Adif señala que el pasado día 28 lugar una reunión con un grupo de arquitectos de Navalmoral contrario al proyecto en marcha y favorable al soterramiento de la nueva plataforma de alta velocidad.

La entidad señala que esta propuesta, aunque presenta aspectos estimables, corresponde a fases de planificación ya superadas (como el estudio informativo aprobado en 2007, que no contemplaba el soterramiento) «y, por lo tanto, no es factible en el momento actual».

Además, explica que los soterramientos plantean problemas técnicos que ralentizan las obras de nuevas líneas ferroviarias. Por ello, se consideran una opción más, pero no necesariamente la más beneficiosa.

En este caso, indica que la propuesta del grupo de arquitectos plantea problemas medioambientales, ya que afectaría a cuatro cauces subterráneos, de los que tres están encauzados mediante estructuras enterradas. También podría verse afectado un acuífero. Esto obligaría a una nueva declaración de impacto, que podría ser negativa, así como a elaborar un nuevo proyecto. Supondría demorar las obras hasta cinco años, con el consiguiente perjuicio para toda la línea extremeña.