Minutos después de anunciarse por parte del Ayuntamiento la clausura, sin fecha de reapertura, de la zona de juegos infantiles del parque Casto Lozano, trabajadores municipales procedían a desmantelar el tobogán y el columpio y a cerrar el espacio con una valla metálica.
A esa intervención municipal se sumaron, de inmediato, otras previas de las obras del tren de altas prestaciones que afectarán a la zona.
En concreto el cierre, también con una valla, del acceso a la entrada norte del parque y el acopio de material que se utilizará en los inminentes trabajos que conllevarán la desaparición de una parte del recinto.
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