Las entrevistas de José Luis PdE

«Si la radio para mí es una pasión, el Carnaval, es ese veneno que te corre por la sangre...»

«Si la radio para mí es una pasión, el Carnaval, es ese veneno que te corre por la sangre...»

«Suena a tópico decirlo pero el paso por el quirófano te hace aprender a separar lo importante de verdad, de lo que no lo es», dice Felipe del Castillo

JOSÉ LUIS PDE

Polifacético comunicador moralo, involucrado plenamente en la actividad deportiva y social de la villa. Responsable de comunicación del Moralo C.P., locutor y presentador en radio, televisión y redes, animador y conductor de eventos, diseñador gráfico, impresor. Activo participante y colaborador del Carnaval, miembro de la última murga morala que sobrevive: Faratabailes. Y, desde hace poco, cajero en sustituciones de una sucursal bancaria de la zona. Ejemplo de optimismo y enfoque tras superar un gran susto que le dio el corazón hace tres años, nos deja indagar un poco en su historia y en su día a día.

¿De dónde eres natural y de dónde vienen tus raíces?

–Soy moralo de nacimiento (y haciendo gala de ello) familia paterna de Navalmoral, familia materna de un lugar idílico de la Siberia extremeña, el poblado de García de Sola, en la provincia de Badajoz.

¿Cuál es tu punto de partida en el mundo de la comunicación? ¿Puedes resumirnos tu trayectoria profesional?

–El punto de partida data de 1994, recién acabado 8º de la antigua E.G.B. cuando coincido en la imprenta de mi padre con Jesús Rubio, referente en la comunicación en nuestra zona que, por aquel entonces, era director del periódico 15 Días El Moralo. Al margen del periódico, dirigió desde sus inicios Radio Navalmoral y, al saber de mi interés por ese mundillo, me ofreció la oportunidad de estar junto a toda esa familia radiofónica.

Hacer un resumen de la trayectoria es complicado, porque de resumen tendría poco, pero marcando los inicios en Radio Navalmoral, he trabajado/colaborado en medios como Canal Extremadura Radio durante 7 años como co-presentador del programa Extremadura en Juego, Cadena SER, Onda Cero, Canal Sur Radio, Cope Salamanca... y, al margen de la radio, Diario HOY y El Periódico Extremadura también figuran dentro de mi trayectoria en colaboraciones más puntuales.

¿Cuántas actividades profesionales y sociales compaginas en este momento, se nos ha escapado alguna?

–Tampoco es fácil resumirlas. La esencial, la que me da de comer, es mi trabajo en el negocio familiar de imprenta que regentan mi padre y mi tío. Además, en estos momentos hago sustituciones en horario de mañana en una sucursal bancaria de la zona, en una nueva experiencia que comencé este verano. Por si fuera poco, el poco tiempo que tengo me lo «quita» el Moralo, mi Moralo, del que llevo el tema de comunicación y marrones varios que un club deportivo genera.

¿Con qué medio te identificas más, en cuál te sientes más cómodo?

–Evidentemente con la radio. No hay lugar a la duda. El más íntimo, el más cercano, el que siempre como oyente me entusiasmó y como locutor me hizo traspasar el límite de todos mis deseos. Esa luz que se torna roja, estás en el aire, el silencio se llega a escuchar... pura magia.

Participas activamente en el Carnaval desde hace muchos años, mezclando trabajo y ocio ¿qué significan para ti estas fiestas, cómo ves su futuro?

–Más ocio que trabajo, el Carnaval es ocio, es olvidarse de todo y así lo concibo. Si la radio para mí es una pasión, el Carnaval, como moralo de pura cepa, es ese veneno que te corre por la sangre y te pone el corazón a mil con los preparativos previos de los meses anteriores.

En cuanto al futuro, como siempre digo, será lo que siempre ha sido, lo que el pueblo quiere, porque es la fiesta del pueblo y es éste el que la hace grande.

Dentro de tu labor periodística, el deporte ocupa un lugar especial, y ahora como responsable de comunicación del Moralo C.P. más todavía, ¿qué puedes decirnos sobre la actividad deportiva en Navalmoral?

–En Navalmoral somos fríos, pero no solo en el deporte sino con todas las actividades que se promueven y, sin embargo, creo que desde los colectivos deportivos se está trabajando fenomenal. Participo con clubes amigos de atletismo como speaker en sus eventos y los veo funcionar, un lujo; la familia Torrecilla nos sigue haciendo vibrar con nuestro Navalmoral FS, deportistas a nivel individual con logros nacionales, niños y niñas desde chupetines con un balón de fútbol o baloncesto, con una raqueta, con dificultades para anudarse las zapatillas pero con una desbordante ilusión por hacer DEPORTE. La salud deportiva se palpa desde la base y la base está garantizada.

¿Hay algo bueno dentro de lo malo de tener que pasar por el quirófano cuando te da un susto el corazón, cambia la forma de ver la vida?

–Todo pasa por algo pero por suerte, no tengo casi ningún recuerdo malo de esa situación. Quizá lo más doloroso para mí fue el susto y el sufrimiento que di a mi familia, pero creo que ya me han perdonado, jajaja. En octubre de 2015 como sabéis, sufrí un infarto del que me intervienen a tiempo, me colocan cuatro «muelles» y a seguir dando guerra. La vida te cambia, pero te cambia para bien. He sido siempre muy susceptible, me he preocupado mucho por cosas que realmente no merecían tanta preocupación. Suena a tópico decirlo pero el paso por el quirófano te hace aprender a separar lo importante de verdad, de lo que no lo es. Y hay muchas cosas muy importantes y cosas que, sinceramente, pueden esperar a mañana. Hay algo además muy claro: no hay nada que no se pueda arreglar con una cerveza o café de por medio.

¿Recuerdas alguna anécdota que puedas contarnos relacionada con tu profesión, el carnaval o personal?

–Anécdotas muchísimas, de todas las tareas que he desempeñado, algunas muy graciosas, pero me vas a permitir que en vez de una anécdota, destaque una circunstancia de este mismo 2018. Hemos hablado en estas líneas de deporte, de mi Moralo, del Carnaval y, como moralo, no puede haber orgullo más grande que ser pregonero de la fiesta grande representando a tu equipo. El de este año será un Carnaval que recuerde toda la vida contando como pregón, una historia real de mi infancia.

Muchas gracias por tu tiempo Felipe. ¿Quieres añadir algo para finalizar?

–¿Tienes cuatro o cinco páginas más? Yo por añadir... ya sabes. Pero no, lo importante está escrito. Ha sido un placer poder pasar un ratito con Punto de Encuentro. Y ahora que es fecha de ello, vamos a ir sacando la botella de anís, yo me la bebo y tú la tocas (pero no se lo digas a mi madre).

 

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