La plantación de cuatro cerezos homenajeará a las víctimas de Fukushima

El Foro Extremeño Antinuclear recordará el miércoles el accidente de la central japonesa

Manifestación antinuclear del 8 de septiembre
Junto al puesto de socorro de Cruz Roja

El Foro Extremeño Antinuclear invita a los vecinos de Navalmoral y la zona a sumarse a la plantación de cuatro cerezos que harán el miércoles junto al puesto de socorro de Cruz Roja en recuerdo del desastre de la central nuclear de Fukushima y de las víctimas mortales de la energía nuclear "que hemos soportado en base a mentiras, ocultaciones, errores corregidos y el carácter irresponsable de una política, y unos políticos, ajenos a las personas y sus necesidades vitales", dicen en un comunicado. Será entre las seis y las siete de la tarde.

Porque mientras sigan abiertas las centrales nucleares, afirman, seguimos en alto riesgo del gran accidente y continuamos con ese otro riesgo que nadie puede ocultar, el de la generación de residuos radioactivos, legado emponzoñado de nuestro rico saber tecnológico y de nuestra falta total de ética.

Para el Foro Extremeño Antinuclear, el desastre  de Fukushima es el más relevante y todavía activo, como nueva lección de cómo el lobby mundial de la energía, apoyado por gobiernos democráticos, siguen engañándonos insistiendo en que cada nueva catástrofe nuclear nos enseña a cómo mejorar tecnológicamente, a como aguantarnos con lo que nos den aunque no lo necesitemos y ya tengamos alternativas eléctricas instaladas, viables y descentralizadas.

Con Harrisbourg (28, marzo, 1979) se inaugura la era de los grandes accidentes, temiendo los americanos, entonces, que la fusión del núcleo llegaría a traspasar el centro de la tierra y llegar a China. El denominado "Síndrome de China" era la hipótesis más segura de una industria que había nacido militar, como bomba atómica nuclear. Entonces el parón americano a nuevas construcciones solo se dio en territorio estadounidense, ya que siguieron vendiendo prototipos a países títeres, entre ellos España, pero también Japón perdedor en la Segunda Guerra Mundial.

Con Chernobyl (26, abril, 1986) se da un paso más allá, y también el bloque comunista enseña sus vergüenzas tecnológicas, pero esta vez sin síndrome ninguno, pues la radiactividad llegó a inundar toda Europa y demostró que la destrucción y las muertes están más cerca de lo que un radio de 60 kilómetros al alrededor de cualquier central pueda demostrar como dañino. Una herida todavía sin cerrar, un territorio inhóspito durante generaciones, habiten o no en el lugar del desastre.

¿Qué no nos iba a ocurrir mas,  a nosotros tan avanzados y precavidos?. Pues llegó el 11 de marzo de 2011, en Japón. El desastre nuclear jamás  pensado, ni previsto a pesar de tanto cuanto habíamos aprendido de los miles de accidentes en todo el mundo, y que la industria nuclear no tiene en cuanta nunca en divulgar porque ya es lo normal en el funcionamiento cotidiano. Como ejemplo, solo la central nuclear de Almaraz ha tenido cerca de dos mil "incidentes" desde su puesta a punto....¿Estamos esperando el último y definitivo?.

Tan lejos está Fukushima que pronto,  tanto la industria nuclear europea, como los gobiernos asociados al fórum atómico mundial, se apresuraron a afirmar desde el inicio de la catástrofe, que aquí no llegaría, que todo estaba controlado, que la naturaleza les había jugado una mala pasada, que el problema se acabaría resolviendo y, que seguiremos "aprendiendo de los fallos" sean cuales sean en su magnitud y morbilidad.

¿Cuáles son los datos actuales después de cuatro años del accidente nuclear más grave ocurrido?. De los tres reactores fundidos (los números 1,2 y 3) el del reactor 1 es el que se cree que ha tenido una fusión completa, es decir que se está hundiendo en el subsuelo. Luego ya ha entrado en contacto con la corriente de agua subterránea desembocando en el océano Pacifico. Por tanto contaminando un mar que poco a poco pondrá en contacto, a través de las corrientes marinas, a todo el planeta, y todo esto antes las narices de planificadores e ingenieros de tenerlo todo bajo control.

Del resto del agua contaminada, la que se sigue usando desde el comienzo de la catástrofe para intentar enfriar la fusión en los reactores todavía activos, ya se está pasando de almacenarla en tanques a verterlas al mar directamente, ya que no se puede llenar todo el territorio de Japón con inmensos depósitos de agua radiactiva, mientras se espera que, por milagro,  los núcleos en fusión se enfríen.

Luego si nos parecía tan lejos Japón, donde personas, animales y tierras van a seguir contaminadas durante siglos, ahora vamos a comprobar que efectos parecidos de este desastre todavía en marcha nos puedan llegar a todos, de maneras todavía insospechadas.