Denuncia el peligro que supone la presencia de vacas junto a un camino público sin vallar

Agustín Igual ha puesto la situación en conocimiento del Seprona, el alcalde y la consejería de Agricultura

Vacas junto al camino que atraviesa la finca, muy transitada por ciclistas y senderistas
En la finca Dehesa de Abajo

La muerte de un paseante, al que atacó una vaca a primeros de año en Cáceres, hizo que Agustín Igual Fraile se terminara de convencer del peligro que supone la situación que se da en una finca de la que es copropietario en Navalmoral, Dehesa de Abajo.

La presencia de vacas a un lado y a otro del camino público, de propiedad municipal, que divide la finca en dos sectores, la Colada Camino de Carrasco, sin que exista valla alguna que impida el trasiego de animales, lo que cree "un peligro latente para las personas".

De ahí las denuncias que viene presentando ante distintas instituciones y entidades, para evitar tener que lamentar alguna desgracia. En su caso, además, llama la atención que es copropietario de la finca, sin que pueda hacer nada para solucionarlo "puesto que el resto de los propietarios, y el titular del Registro de Pastos, se han negado a cumplir con las condiciones mínimas de infraestructura que dictamina la Oficina Veterinaria de Navalmoral, a través de la dirección general de Agricultura y Ganadería. Esto es, disponer de un vallado perimetral que garantice que los animales no puedan abandonar la explotación de manera incontrolada".

La finca en cuestión se encuentra al final del polígono industrial Campo Arañuelo, en dirección al Centro de Formación del Medio Rural. Por el medio pasa la Colada Camino de Carrasco, una vía pecuaria muy transitada por senderistas y ciclistas de todas las edades. De hecho cuando hicimos el recorrido en coche nos cruzamos, al menos, con media docena de personas.

Pero también nos topamos con dos rebaños de vacas con crías, a derecha e izquierda del camino, que en uno de los casos se acercaron hasta el vehículo por si les dábamos de comer. "Ves el peligro que te digo", apuntaba Agustín, al tiempo que lamentaba la pasividad de las instituciones a las que ha puesto en antecedentes.

Reparte responsabilidades

El conocido empresario -que es Ingeniero Industrial Superior- reparte las responsabilidades de la situación entre los propietarios de la finca; la propiedad de la ganadería que aprovecha los pastos; el Ayuntamiento, por no hacer nada pese a tratarse de un camino del que es titular, y, sobre todo, el Servicio de Sanidad Animal, a través de la Oficina Veterinaria, que es quien otorga la autorización de pastos y es responsable de que se cumplan "las condiciones mínimas de infraestructuras, y aquí no se cumplen".

Todo ello lo argumenta de manera muy documentada, con copias de las denuncias y escritos que ha remitido en lo que va de año, y que por el momento no han encontrado respuesta. Así en febrero denunció la situación ante el Seprona de la Guardia Civil y al alcalde; en abril ante la consejería de Agricultura y en mayo, de nuevo, ante el Seprona, el alcalde y el coordinador de la Oficina Veterinaria.

"El principal objetivo de mi denuncia es subsanar la ausencia de un vallado perimetral, a efectos de evitar el peligro que supone la ausencia del mismo, sobre todo en los meses de verano, en que la densidad peatonal aumenta considerablemente y por tanto la probabilidad de incidente. De hecho algunas personas que habitualmente utilizan dicha vía, y que conocen mi condición de ganadero y copropietario, me han exigido poner los medios necesarios para que el ganado no paste en la misma. Pero solo no puedo hacer nada", se lamenta.

En caso de no tener pronta respuesta por parte de los organismos responsables, anuncia su intención de poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía "a efectos de pedir, si procede, responsabilidades".