El instituto Albalat conmemora diez años de "estudio y diversión"

Profesores, alumnos, padres y autoridades se suman a la celebración

El acto del décimo aniversario se prolongó más allá de las once de la noche
Se despide el equipo directivo

Diez años de estudio y diversión. Así han definido los propios alumnos la primera década de funcionamiento del instituto Albalat, que se conmemoró en la noche del viernes con un acto multitudinario en el que se dieron cita alumnos y antiguos alumnos, profesores y exprofesores, padres y madres, docentes de otros centros y representantes del Ayuntamiento y de la dirección provincial de Educación.

Un instituto cuyos responsables no han olvidado todavía la decepción que supuso en su día que no fuera inaugurado, por desavenencias entre las administraciones regional y municipal, y que se construyó en apenas un año, para sorpresa de los más escépticos que no lo creían posible. De hecho cuando se iniciaron las clases aún se encontraba en obras. Es más, el primer día que se pudo salir al patio se cayó uno de los alumnos y se rompió un diente, lo que dio pie al director, Manuel Escalonilla, a decir que se podía haber llamado 'Ratoncito Pérez'. Pero no, el claustro de profesores decidió que se llamara Albalat, lo que algunos no compartieron entonces, cuando se trata de una referencia fundamental en la historia de la zona.

En estos diez años el centro ha pasado de tener menos de 30 profesores a cerca de 50 y alrededor de 500 alumnos, con algunos hechos relevantes que han marcado su corta pero fructífera historia. Como el primer premio que lograron dos de sus alumnas en el concurso regional 'Dientes', convocado por el Servicio Extremeño de Salud. Ese premio hizo que su equipo directivo solicitara a la Junta de Extremadura, y ésta concediera, un ciclo formativo que no existía en la región, el grado superior de Higiene Bucodental, que se imparte con notable éxito desde el curso 2006/2007.

Intervenciones y videos

El acto lo abrió el propio Escalonilla y lo cerró más de dos horas después la directora provincial de Educación, María Pilar Pérez, pasando entre ambos por el escenario la concejal del área, María Milagros Rodicio, y representantes de antiguos profesores, de los actuales, de los padres, del personal administrativo o de los alumnos, que estuvieron muy presentes a lo largo de la noche. Y no solo físicamente sino también en los videos que se intercalaron entre las intervenciones. Algunos muy logrados y con un destacado protagonismo de los docentes en su faceta de 'cantantes' o 'actores'.

El acto supuso también la despedida del actual equipo directivo, que cogió un centro en pañales y lo ha convertido -con la implicación de toda la comunidad educativa- en una referencia de la educación en Navalmoral.