Emotivo encuentro en una mañana desapacible

La lluvia altera la mayoría de las procesiones

El Resucitado y la Virgen, al fondo, rodeados de paragüas
Semana Santa

La Semana Santa morala del 2013 terminó como empezó, con lluvia. Aunque eso sí, bas más abundante en la jornada del domingo de Resurrección que el domingo de Ramos, lo que no impidió que se celebrara a media mañana la procesión del Encuentro, con un recorrido más corto del habitual y junto a la iglesia de San Andrés en lugar de hacerse en la plaza Vieja, el lugar tradicional.

Las precipitaciones de la madrugada y de la mañana, cuando se anunciaban para la tarde del domingo, hicieron que surgieran dudas sobre si llegaría a salir la procesión, aunque a la mínima tregua que diera el tiempo tenía que hacerse "porque no puede terminar una Semana Santa sin el encuentro", como decía una cofrade.

Para evitar en lo posible la lluvia se decidió acortar el recorrido, limitándose a los alrededores de la iglesia de San Andrés, y hacer allí mismo, en la plaza de España, el encuentro entre el Cristo resucitado y su madre, Nuestra Señora del Rosario y de las Candelas. Uno de los hermanos de ésta última pidió permiso al sacerdote para retirar el manto negro a la virgen, que reflejaba el luto por la pérdida del hijo, y transformarse en rojo por la alegría de la resurrección. Son momentos muy emotivos que se reciben con aplausos, al igual que la entrada de las imágenes al templo, donde esperaban numerosos fieles para asistir a la misa.

En definitiva que todas las procesiones de la Semana Santa se han visto alteradas de una u otra forma por la lluvia, con excepción de la realizada en la noche del viernes, la del Santo Entierro. Aquí sí pudieron salir las cuatro imágenes que la protagonizan: el Cristo en la Cruz y la virgen de las Angustias desde la iglesia de la patrona y Nuestra Señora de los Dolores y el Santo Sepulcro desde la parroquia de San Andrés.