Éste marzo es el más lluvioso de los últimos 35 años

A lo largo del mes se han recogido más de 220 litros por metro cuadrado

Domingo Quijada muestra los datos recogidos en la estación de la Aemet
Datos históricos

A Domingo Quijada el otoño y el invierno que acaba de finalizar le han dado este año bastante más trabajo que los anteriores a la hora de registrar los datos de la lluvia caída sobre Navalmoral, como hace todos los días en la estación de la Agencia Estatal de Meteorología instalada en el colegio Campo Arañuelo. Si durante el otoño cayeron 321 litros, en el período invernal se recogieron 272, a los que hay que añadir los más de 50 caídos desde el pasado día 20. El propio Quijada, respondiendo a nuestro interés, aseguraba que el presente mes es ya el marzo más lluvioso en los 35 años que lleva registrando datos desde que llegó de su Montehermoso natal.

Con las precipitaciones de la tarde y la noche del miércoles, las lluvias se acercan en los últimos 27 días a los 220 litros por metro cuadrado. Y faltan todavía varios días para que termine el mes, en los que se pronostica más lluvia, lo que hace pensar que se alcanzarán valores difíciles de superar. La anterior marca de un mes de marzo estaba en 174 litros hace más de una década, en 2001.

Pero no terminan ahí las curiosidades de esos registros, puesto que el meteorólogo local llama siempre la atención sobre el año agrario ante la importancia que tiene para los cultivadores y los cultivos que se dan en la zona. Desde que empezó el año agrario 2012/2013, en septiembre, se han recogido 650 litros. En siete meses más de lo que cae en todo un año como media de las últimas tres décadas. Y suma y sigue, puesto que sus previsiones anuncian que va a continuar lloviendo a corto y medio plazo, con algunas breves pausas intercaladas; y que el inicio del mes de abril se presenta, igualmente, lluvioso.

"Así están los suelos, los ríos y los embalses, con agua acumulada para varios años, comenta. La pega es que a algunos cultivos tanta lluvia ya no les viene bien, como ocurre, por ejemplo con las cerezas donde, entre tanta agua y el descenso de las temperaturas en los dos últimos meses, se ha retrasado la floración; o para muchas labores agrarias, que no se pueden iniciar al estar los campos anegados. Desde luego que todo esto va a proporcionar una primavera espectacular, aunque peligrosa para las alergias y los incendios".