"La confianza de los agricultores está puesta en Cetarsa"

El presidente de Tabaco de Cáceres se muestra optimista sobre el futuro del sector

Anastasio Fernández es la cuarta generación tabaquera de su familia
Entrevista con Anastasio Fernández

Cuatro generaciones de su familia se han dedicado íntegramente al tabaco. De ahí el orgullo que destilan sus palabras al afirmar rotundamente que siempre tuvo claro que quería dedicarse al campo, algo que hizo de forma voluntaria al acabar de estudiar.

Desde aquellas primeras labores en la explotación que su familia tenía en la finca Torreseca han transcurrido ya cerca de 30 años. Anastasio Fernández, natural de Aldeanueva de la Vera y en la actualidad presidente de la sociedad cooperativa Tabaco de Cáceres, muestra abiertamente su optimismo respecto al futuro del sector tabaquero.

-Comenta que siempre tuvo muy claro que quería ser tabaquero...

-Sí, muy claro desde bien joven. En cuanto dejé el colegio, con 14 años, empecé a trabajar con mi padre. Y ya vamos por la cuarta generación.

-¿Cómo han cambiado las labores en estos años?

-Pues hemos pasado de ser un cultivo 100% manual, en el que todo se hacía a base de mano de obra, a ser un cultivo mecanizado. Ahora, por ejemplo, el 80% del tabaco Virginia se lleva a un centro de curado. En el Baldío de Torreseca tenemos 128 secaderos y vamos a hacer una ampliación de 32 más, con los que podremos procesar medio millón de kilos más al año. Actualmente tenemos una capacidad de secado de tabaco de unos 2,8 millones de kilos anuales.

-¿Cómo ve la continuidad en el campo, ese relevo generacional del que tanto se habla?

-Hoy por hoy, cuando se ha demostrado que no hay cultivos alternativos al tabaco, vemos que el relevo generacional vuelve a producirse. Los hijos de los agricultores adquieren sus conocimientos y la maquinaria que ya tienen sus padres, por lo que pueden seguir cultivando a pesar de ser un producto que hoy es menos rentable que antes.

-Comenta que además de las labores, también ha cambiado la percepción que las multinacionales tienen de España como productora de tabaco...

-Así es. Hoy somos el primer productor de tabaco en materia de calidad, trazabilidad e innovación. Esto propicia que las multinacionales pongan su objetivo en España, porque les gusta nuestro tabaco. A nivel europeo estamos a la cabeza, mientras que hace unos años estábamos en cuarto puesto por detrás de Italia, Grecia y Francia. Aquí he de decir que también debemos poner en valor el esfuerzo de las administraciones en favor de la continuidad del cultivo. Y también el esfuerzo que está haciendo Cetarsa con la apertura del mercado a nuevas multinacionales, como por ejemplo con la firma de un acuerdo mediante el cual Japan Tobacco International (JTI) se ha comprometido a comprar 12 millones de kilos de tabaco español en tres años. Acuerdos como éste ayudan, sin duda, a conseguir la estabilidad del sector.

-Así las cosas... ¿Apostaría ahora por la continuidad del cultivo?

-Sin duda. A pesar de que el tabaco sale perjudicado con la PAC (Política Agrícola Común de la Unión Europea) pensamos que se puede llegar a un punto de encuentro, a un precio de venta con el que se pueda seguir, en buena parte gracias a las inversiones realizadas para abaratar costes y a la mejora de la calidad y trazabilidad. No obstante estas inversiones, llevadas a cabo para conseguir un tabaco más competitivo, hacen que el coste de producción sea aun muy alto. Y por contra tenemos un bajo precio comercial, pero insisto en que tenemos la esperanza de que con nuestra apuesta, inversiones y diferenciación de nuestro producto consigamos hacer más rentable al tabaco y por tanto la viabilidad del sector.

-¿Ese optimismo es extrapolable a otros cultivadores?

-Creo que sí. El sentimiento es optimista porque hay que ser así. Pero además hay un movimiento de unión y colaboración entre todas las cooperativas y junto a la Organización Interprofesional del Tabaco (OITAB) está habiendo grupos de trabajo para afrontar otros frentes abiertos, como la PAC. Además más de la mitad del sector está en la Sectorial del Tabaco de la Unión Extremeña de Cooperativas Agrarias (Unexca), que es otra herramienta más para afrontar los nuevos retos que se aproximan.

-Hablando de retos... ¿Cómo se presenta la campaña?

-Bien. El año está acompañando y si no pasa nada esperamos una buena cosecha. En la cooperativa produciremos cerca de 4 millones de kilos, de los que 3,2 serán de la variedad Virginia y 650.000 de Burley. Para esta producción tenemos tres empresas compradoras, Cetarsa, Agroexpansión y Mella. No obstante para nosotros Cetarsa es la que más confianza nos da. La confianza de los agricultores está depositada en Cetarsa.