Las alteraciones de la retina del ojo pueden predecir un infarto o una insuficiencia renal

Lo revela un estudio realizado por el salmantino Javier Parra, médico de Serrejón desde hace cuatro años

Javier Parra en su consultorio en Serrejón
Premio Extraordinariio de Doctorado

¿Se imaginan que una simple fotografía de las venas de la retina del ojo, para estudiar sus alteraciones, pueda servir para 'anunciar' que se va a producir un infarto o una insuficiencia renal?. No es ciencia ficción, aunque pueda parecerlo. Es el resultado de ocho años de investigación de un joven médico salmantino afincado en Extremadura,  Javier Parra, por el que recibió hace unas semanas el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Salamanca, al presentarlo en forma de tesis doctoral en junio del año pasado.

Parra, de 35 años, trabaja los últimos cuatro como médico de Serrejón, a la vez que coordina el centro de salud de Almaraz, lo que da aún más mérito al premio que ha logrado al estar alejado de los centros de investigación o de los grandes hospitales, viviendo, por el contrario, el día a día de un pequeño pueblo.

"Premios extraordinarios dan las universidades todos los cursos, dice como quitando importancia a ese logro. Quizá lo que más destacaban es que no suele ser frecuente en médicos de Atención Primaria por la dificultad para investigar que tenemos, al trabajar más aislados. Que no por falta de formación, porque desde hace tiempo además de la carrera, realizamos una especialidad de cuatro años de Medicina Familiar y Comunitaria".

De hecho fue cuando estaba haciendo esa especialidad en Salamanca cuando inició la recogida de datos para el estudio, hace ya ocho años, con pacientes de Atención Primaria del centro de salud de La Alamedilla. Su desarrollo posterior ya fue en Extremadura, entre el Campo Arañuelo, donde trabaja, y Plasencia, donde reside.

"Hemos encontrado que hay relación entre la alteración de las arterias y las venas de la retina con la alteración en otros órganos, como el corazón, el riñón, el cerebro o la circulación de las piernas. Además la retina es muy accesible, con una foto de los vasos podemos ver como está. Que eso nos diga cómo puede estar de alterado el corazón, el riñón o el cerebro es algo importante. Lo que hicimos fue desarrollar un programa informático que analiza automáticamente las fotografías de la retina y mide sus vasos. La conclusión que sacamos es que las alteraciones que se producen en la retina nos indican donde se pueden producir alteraciones en otros órganos antes de que lleguen".

El joven investigador salmantino afincado en Extremadura cree que es el punto de partida para hacer investigaciones futuras "con el objetivo de conseguir que haciendo una fotografía de la retina y yendo a tu consultorio de Atención Primaria o a tu centro de salud pudiéramos seleccionar a los pacientes que tienen más riesgo de sufrir un infarto, un infarto cerebral o una insuficiencia renal. Hay que seguir puliendo el programa y haciendo nuevas investigaciones, pero el camino está marcado, porque además esas alteraciones se producen antes de que den los síntomas, lo que es muy importante".

Nuevo proyecto

Pero no termina ahí la labor investigadora de Javier Parra, puesto que ahora mismo está dirigiendo otro programa, ya en el Área de Salud de Navalmoral de la Mata, sobre ejercicio físico en pacientes diabéticos gracias a una beca de Fundesalud, conjuntamente con médicos residentes de la unidad de formación de Medicina de Familia. Se trata de evaluar si hacer ejercicio físico supervisado durante tres meses, tres veces a la semana, mejora el control de la diabetes, analizándolo a través de distintos parámetros, como calidad de vida o gasto farmacéutico. Ya están en fase de captación de los pacientes, que deben tener más de 65 años y residir en los pueblos que abarcan los centros de salud de Almaraz, Talayuela y Navalmoral.