Cepaim formará voluntarios para actividades de interculturalidad

El proyecto Libervola incluye campañas de sensibilización o charlas en centros educativos

El colectivo desarrolla el proyecto Libervola

No existen recursos, medios, ni fuerzas suficientes para resolver problemas de tanta envergadura como aquellos que producen exclusión social con independencia de los colectivos que los padezcan (drogodependientes, enfermos, inmigrantes, víctimas de cualquier tipo de violencia, ya sea de género, escolar, etc). Las asociaciones no tienen capacidad para llegar a sus objetivos por sí solas y necesitan la colaboración de voluntarios y del trabajo en red con otras organizaciones para alcanzar sus metas.

Desde la Fundación Cepaim, donde apostamos por la interculturalidad desarrollando políticas contra cualquier forma de exclusión social y colaboramos en el desarrollo de los territorios locales, estamos llevando a cabo el proyecto "LIBERVOLA", subvencionado por la consejería de Salud y Política Social del Gobierno de Extremadura.

Entre las actividades a desarrollar dentro del proyecto está la realización de campañas de sensibilización, charlas en centros educativos, cursos de formación sobre el voluntariado para profesionales y población en general, y la coordinación con otras entidades sociales y empresas para la gestión del voluntariado.

Taller de mediación intercultural

La iniciativa más inmediata será 'Inteligencia social: taller de mediación intercultural'. En la presentación del mismo se dice que la inteligencia social "es la inteligencia encargada de establecer interacciones con los demás. No es sólo una habilidad para utilizar información útil y dialogada con la que dar respuesta a nuestra condición de seres anudados a otros seres. También es la disciplina que fomenta instrumentos para mejorar los espacios compartidos y enriquecer las interacciones".

Los objetivos de ese taller son desarrollo y mejora de la inteligencia social, promocionar la negociación y la mediación como métodos de resolución de conflictos, adquirir herramientas pedagógicas para la gestión de la diversidad en el aula, gestionar los conflictos de valores en entornos multiculturales, incorporar el pensamiento ético en nuestras decisiones, coordinar intereses divergentes y fomentar la convivencia como destino inevitable.