El instituto Augustóbriga es tercero en el concurso regional de programación

Participaron los seis centros de Extremadura que imparten ei ciclo de 'Desarrollo de aplicaciones multiplataforma'

La presencia de un globo indica que el equipo resolvía un problema
Gana Castelar, de Badajoz

El aprendizaje basado en la resolución de problemas es una metodología por la que viene apostando el instituto moralo Augustóbriga, y por la que recibió el Premio Tomás García Verdejo en la convocatoria del 2012. Una plasmación de esa metodología es el concurso regional de programación que ha albergado el centro con la presencia de alumnos de los seis institutos de Extremadura que imparten el ciclo formativo de 'Desarrollo de aplicaciones multiplataforma'. Lo han titulado 'Programming.class 2013'.

"Lo que hacemos es enfrentar a los alumnos a diez problemas, de una forma desenfadada, a través de una plataforma de software libre, explica Félix José Caro, profesor técnico de Formación Profesional y coordinador del concurso. Nosotros subimos los problemas, los alumnos van subiendo las soluciones y la aplicación nos dice si son o no correctos. El proceso es bastante automático, pero si aparecen dudas hay un equipo de jueces que está en el otro aula, conectados, que van viendo todos los envíos y resuelven esas dudas. Gana el que haya resuelto más ejercicios en el menor tiempo".

En esta edición el ganador ha sido el equipo del instituto Castelar, de Badajoz, por delante de Albarregas, de Mérida, y el propio Augustóbriga. Además de ellos participaron alumnos de Almendralejo, Cáceres y Don Benito. El premio que recibieron está relacionado, lógicamente, con las tecnologías de la comunicación, como son tablet para los primeros, discos duros los segundos y pen drive los terceros, aportados por empresas que suministran material al centro a las que pidieron colaboración, al no disponer de recursos para adquirirlos.

Conscientes de que un concurso de programación puede resultar de por sí algo frío, los organizadores trataron de 'adornarlo' con distintos alicientes para que tuviera más atractivo, como la colocación de globos cada vez que se resolvía un problema o la presencia de un marcador para que pudieran ver la clasificación en todo momento "y se picaran entre ellos". Salvo en la parte final, cuando se apagó para mantener la incertidumbre de quien había ganado hasta la entrega de premios.

La guinda del pastel

"El concurso es como la guinda del pastel, pero no es el fin en sí mismo, sino plantear una nueva metodología en las aulas, añade Félix José Caro. De hecho un mes o un mes y medio antes los alumnos se han estado entrenando y resolviendo ejercicios al disponer de la plataforma on-line. La metodología se basa en problemas, en ir enfrentado a los alumnos a una serie de problemas".

Por último afirma que aparte de resolver esos problemas, otro de los objetivos que se buscan es potenciar el trabajo cooperativo, y no solo entre los miembros de los equipos sino entre todos los centros. La intención que tienen a corto plazo es crear un blog para que exista una mayor comunicación y se ayuden, "porque como se aprende es colaborando unos con otros".