El obispo reafirma que San Andrés tendrá nueva sacristía

Amadeo Rodríguez Magro agradece la acogida que ha tenido en la visita pastoral que realiza al Arziprestazgo

Aunque con lentitud, parece que avanza el procedimiento que concluirá con la construcción de una sacristía en la iglesia de San Andrés, en sustitución del poco acogedor subterráneo que se utiliza como tal desde que se derribó la casa parroquial, hace dos décadas. El propio obispo de Plasencia, Amadeo Rodríguez Magro, confirmó que el proyecto va para adelante en el transcurso de la visita institucional que realizó al Ayuntamiento, donde fue recibido por el alcalde, Rafael Mateos, y otros miembros de su equipo de gobierno.
Rodríguez Magro reconocía, a preguntas de HOY, que no sabe exactamente de qué está dependiendo, pero que en cualquier caso sigue adelante, como demuestra que hace unos días ha habido una reunión sobre el tema de uno de los vicarios.
«Está de acuerdo Patrimonio de la Junta, el Ayuntamiento y la iglesia, que no solo está de acuerdo sino que lo necesita, porque se trata del monumento más emblemático de Navalmoral y no puede ser que tengamos que bajar a ese subterráneo que tenemos de sacristía», señaló.
Todo apunta a que se tratará de un nuevo edificio, sobre el que no se dieron fechas, aunque no debería demorarse mucho más puesto que es una demanda que viene de antiguo y una carencia que sufren a diario los sacerdotes del templo.
La presencia del obispo en el Ayuntamiento se enmarca dentro de la visita pastoral que viene realizando al Arziprestazgo de Navalmoral desde primeros de mes, y sobre la que también le preguntaron los informadores locales. «Lo que he visto me gusta muchísimo, afirmó. He sido acogido con mucho cariño en cada una de las parroquias que he recorrido. Destaco de un modo muy especial Talayuela, donde ha sido un verdadero acontecimiento, pero también en los demás pueblos. Realmente en todas partes ha sido un acontecimiento para mi personalmente, que me he sentido muy a gusto, y creo que también para la gente, con la que se ha establecido una comunicación muy cordial y también muy pastoral, porque yo soy el obispo que viene a ver como va la vida cristiana en las parroquias».
Sobre las inquietudes que le han ido trasmitiendo dijo que han sido de todo tipo, abundantes «y con toda franqueza. Esperan de mi más de lo que yo pueda darles, como es natural, pero también me trasmiten sus inquietudes espirituales y el deseo de revitalizar la fe en estos tiempos difíciles para la vida cristiana».